La cuarentena de 42 días establecida para las personas que estuvieron a bordo del barco MV Hondius se ha convertido en una de las más prolongadas aplicadas en los últimos años ante una enfermedad infecciosa.
El largo período de aislamiento supera ampliamente el aplicado durante brotes de COVID-19, ébola o del coronavirus SARS-CoV-2, y responde al comportamiento epidemiológico del hantavirus, cuyo tiempo de incubación puede extenderse entre una y seis semanas.
Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) descartó un riesgo pandémico por el brote de hantavirus detectado en la embarcación.
Hasta el momento, España, Países Bajos, Reino Unido, Alemania, Suiza, Francia y Estados Unidos han reportado ciudadanos infectados tras la detección del brote a bordo de la embarcación.
En España, los ciudadanos repatriados fueron trasladados bajo estrictas medidas de bioseguridad, utilizando equipos de protección completos y permaneciendo posteriormente en aislamiento sanitario controlado.
