La guerra de Estados Unidos contra Irán ya representa un gasto estimado de 29.000 millones de dólares, según reveló el Pentágono ante el Congreso, en un contexto marcado por el aumento de la inflación y las tensiones políticas internas sobre el costo del conflicto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió la continuidad de la ofensiva y aseguró que su prioridad sigue siendo impedir que Irán obtenga armas nucleares.
“No pienso en la situación financiera de los estadounidenses, no pienso en nadie. Solo pienso en una cosa: no podemos permitir que Irán tenga un arma nuclear”, declaró el mandatario.
Las cifras del Departamento de Defensa muestran que el costo de la guerra aumentó en 4.000 millones de dólares en menos de dos semanas, pese al alto el fuego vigente desde abril.
Jules Hurst, interventor del Pentágono, explicó ante legisladores que el incremento responde a los gastos de reparación y sustitución de equipos militares, así como al mantenimiento de las operaciones estadounidenses en Oriente Medio.
“El Estado Mayor Conjunto y el equipo de la Contraloría están constantemente revisando esa estimación, por lo que ahora creemos que está más cerca de los 29.000 millones de dólares”, afirmó el funcionario.
