El expediente judicial funciona como otro instrumento de presión dentro de una estrategia que combina asfixia económica, aislamiento diplomático y construcción de narrativas sobre supuestos peligros regionales. El escenario actual se reinterpreta como una reedición de viejas fórmulas. Primero aparece la acusación. Después llegan las sanciones. Más tarde surge la amenaza militar.
Thalía Fuentes Puebla. “Xinhua”. La Habana. 24/5/2026. La decisión de sectores políticos y judiciales estadounidenses de desempolvar un caso de hace 30 años para acusar a Raúl Castro, expresidente cubano (2008-2018) y líder de la Revolución Cubana, revela mucho más que una disputa legal pendiente si se analiza el trasfondo.
