El 3 de noviembre del año pasado venció el plazo para que la fiscalía intentara revertir el mazazo que le propinó el Tribunal Oral en lo Penal de Iquique, al absolver a todos los acusados que llegaron a juicio en el llamado caso “Cajas de alimentos”, una de las causas por corrupción más bulladas de los últimos años en Tarapacá. Quién debía definir la estrategia era la entonces Fiscal Regional Trinidad Steinert.
La causa se inició en 2020 cuando la Contraloría detectó sobreprecios por $514 millones en la compra de más de 45.000 cajas de alimentos para repartir a la población durante la pandemia. El encargado de la compra fue el entonces intendente de Tarapacá, Miguel Ángel Quezada, militante de la UDI y un cuadro político cercano a quien ejercía como senadora del mismo partido en la región, Luz Ebensperger. Buena parte del aparato regional de ese partido, y también de RN, quedó comprometido por la investigación penal, incluidos algunos proveedores de sus campañas electorales.
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