Es imprescindible comprender que en la agenda política y social de nuestro país, dados los acontecimientos internacionales y regionales, es prioridad considerar el escenario mundial y latinoamericano y reaccionar a la altura de las circunstancias. Más, cuando vemos que el futuro mandatario recorre países mirando cárceles, muros antimigrantes, buscando maneras de reforzar el sistema financiero y comercial privado, reuniéndose con aliados de Trump y no hace alusión alguna a los graves episodios que se están produciendo por la política militarista e injerencista del jefe de la Casa Blanca.
“El Siglo”. El Editorial. Santiago. 1/2/2026. Es tal la magnitud de las agresiones y amenazas de Donald Trump a varios países -de distintos sellos políticos en sus gobiernos- que parece impresentable, sino irresponsable, guardar silencios o quedarse en ambigüedades frente al carácter injerencista, guerrerista y violador de las normas internacionales que está implementando el jefe de la Casa Blanca.
No..
