Mientras la retórica de Donald Trump y Benjamin Netanyahu celebra un “alto el fuego histórico” en Líbano, las bombas de Israel no han dejado de caer. Detrás de las cámaras diplomáticas, las potencias occidentales negocian la redistribución de sus esferas de influencia. El sufrimiento de los pueblos de Irán y Líbano es el precio que pagan por un orden internacional que, lejos de buscar la paz, reordena sus mecanismos de dominación.
Por Equipo El Despertar
La tregua de papel y las balas de verdad
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció con bombo y platillo un alto el fuego de 10 días entre Israel y Líbano, una pausa que entraría en vigor a las 21:00 hora local del jueves. Pero apenas horas después de que comenzara la tregua, las fuerzas libanesas ya acusaban a Israel de violarla con “bombardeos intermitentes que afectan a varios pueblos” en el sur del país. El ejército israelí, lejos de retirarse, advirtió a los residentes que no se desplazaran al sur del río Litani, zona ..
