2: La clase obrera no es un mito: ni abstracta ni sin fronteras

Últimamente circulan discursos que suenan muy bonitos. Dicen cosas como: “La clase obrera no tiene fronteras, ni etnias, ni género. Somos todos, habitando la tierra entera”. O también: “La tierra no tiene propiedad ni religión, solo el valor del trabajo”.

Suenan bien, ¿verdad? Suenan a himnos de solidaridad universal.

Pero hay un problema: no son verdad. O mejor dicho: son una verdad a medias que termina siendo una mentira práctica. Y cuando hablamos de la lucha de la clase trabajadora, las mentiras prácticas nos llevan a callejones sin salida.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Read More