La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que ocupa el cargo desde 2019, reunió a un reducido círculo de asesores que controla toda la actividad de la “gigantesca organización” que representa la comisión, escribe la agencia ‘Bloomberg’.
Sin embargo, este enfoque no favorece el desarrollo de una región “que está quedando rezagada, atrapada entre Estados Unidos y China“, agregan.
Según la publicación, mientras gran parte de los miembros de la Comisión se sienten apartados de las decisiones clave, el pequeño grupo de colaboradores de Von der Leyen —sobrecargado de trabajo— comete cada vez más errores.
La gestión de Ursula von der Leyen también provoca resistencia en varias capitales europeas, añade el medio. De acuerdo con personas familiarizadas con el funcionamiento de la comisión, es precisamente su estilo de liderazgo lo que genera malestar entre los dirigentes europeos.
Todo ello ha contribuido a que, durante su mandato al frente del órgano ejecutivo de la UE, haya logrado “avances limitados” en el fortalecimiento del mercado único y en la mejora de la competitividad del bloque, concluye.