“Lo que se imputa en esta causa es del todo falso”, señaló Eduardo Lagos cuando el abogado de Codelco, Julián López, le preguntó si la exministra Ángela Vivanco había cometido algún delito. Lo dijo cuando llevaba dos horas y 45 minutos siendo interrogado por López, en el mano a mano más tenso de las tres jornadas en las que Lagos declaró ante el Séptimo Juzgado de Garantía.
La declaración judicial de Lagos se extendió durante tres jornadas —en total, diez horas y 50 minutos—, donde entregó su testimonio, pero también enfrentó los interrogatorios de la fiscalía, los querellantes y las defensas de la llamada “trama bielorrusa”.
Lagos está imputado por delitos de cohecho y lavado de activos, ya que la fiscalía detectó pagos bajo cuerda a Gonzalo Migueles, pareja de la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco. Según el Ministerio Público, Lagos y su socio, Mario Vargas, pagaron coimas a Vivanco a cambio de los fallos que ella firmó y que beneficiaron al consorcio chileno bielorruso Belaz Movitec, que sostenía una disputa judicial con Codelco. Esos fallos implicaron que la estatal desembolsara más de $17 mil millones.
Lagos solicitó comparecer ante el tribunal luego que desconoció una declaración que realizó ante la fiscalía, y en la que habría reconocido el pago de coimas a Vivanco. Según él, el Ministerio Público falseó sus dichos. Ahora, frente al tribunal, dijo que nunca sobornó a la exsuprema. Y estrenó una nueva coartada para explicar los pagos a Migueles.
Según declaró, él y sus socios (Mario Vargas y el exdiputado Gabriel Silber) le pagaron $55 millones a Migueles para que echara a andar un negocio que consistía en recuperar autos que eran buscados por aseguradoras.
La ventaja del negocio que tenían planeado con Migueles, explicó Lagos, era el acceso a una base de datos proporcionada por Francisco Cortez Lovera, un excabo de Carabineros que fue dado de baja en 2008 luego de ser formalizado por participar de un robo con intimidación.
Cortez Lovera es cliente de confianza de Eduardo Lagos y ambos están imputados por el mismo delito: pago de coimas. En el caso de Cortez Lovera, por pagar a carabineros para que le llevaran autos retirados al aparcadero que controla en San Bernardo. Es protagonista del llamado “caso grúas”, en el que han sido condenados varios oficiales.
Cuando Lagos habló de él, no mencionó su prontuario judicial. Pero se lo recordaron los abogados del Consejo de Defensa del Estado (CDE) y de Codelco cuando les tocó interrogarlo. De hecho, el primero hizo alusión a un caso de “narco grúas”, ya que Cortez Lovera fue socio en ese negocio de alguien condenado por homicidio y narcotráfico.
Ese fue el nombre que Lagos incorporó para respaldar la explicación que entregó ante el tribunal sobre los pagos a Migueles.
“Él iba a participar como un socio más, iba a aportar, no una inversión, él no quería poner dinero, sino que iba a aportar logística y parte de la gestión propia de su negocio”, declaró Lagos cuando fue consultado por la participación de Cortez Lovera en el supuesto emprendimiento que estaba realizando junto a Gonzalo Migueles.
Ese supuesto negocio ha sido descartado por Gabriel Silber, otro de los imputados en la causa y exsocio de Eduardo Lagos. Según Silber, solo se trata de un intento de justificar los pagos realizados a Migueles.
Silber está colaborando con la investigación del Ministerio Público. No ha sido formalizado ni cumple cautelares. Por eso Lagos le declaró la guerra. En enero pasado el abogado denunció que la pareja de Silber, Loreto Carvajal (senadora del PPD), habría recibido un pago por apuntalar el nombramiento de Yamil Najle como conservador de bienes raíces de Chillán. Y aunque ella lo negó, la fiscalía abrió una investigación y la parlamentaria tiene actualmente la condición de imputada. Ahora Lagos lanzó otro misil.
“En una reunión Gabriel Silber nos informa formalmente que viajaría a Suiza con ocasión de una misión que tenía su mujer, quien viajaba acompañada con el secretario general del Senado (…) y aprovecharía de conversar, porque ya había tenido algunas conversaciones con Raúl Guzmán, y este habría comprometido su ayuda y colaboración con la fiscalía para poder, en primer lugar, conocer de los antecedentes que habían, porque nosotros nunca tuvimos acceso a la carpeta, y en segundo lugar de qué manera definir una estrategia”, disparó Lagos cuando el abogado de una de las querellantes, la Organización de Trabajadores Judiciales (OTJ), Carlos Quezada, le preguntó por la mención que había hecho sobre Raúl Guzmán.
Luego Lagos profundizó y aseguró que Silber les indicó a la vuelta del viaje a Suiza que a Guzmán le había ido bien, y que había conversado con la fiscalía. La tesis de Lagos es que Silber ha logrado esquivar la formalización, y la prisión preventiva, gracias a la intervención de Guzmán.
Raúl Guzmán es ex Fiscal Regional de la zona sur de la Región Metropolitana, y hasta hace pocas semanas ejerció como secretario general del Senado. Guzmán le dijo a Reportea que no es cierto lo declarado por Lagos: “No conozco al señor Eduardo Lagos, y los hechos que a qué usted se refiere, de su supuesta declaración, son falsos e inexistentes”, indicó en una respuesta enviada por escrito.
Guzmán reconoció algunos encuentros con Silber, pero dijo que fueron casuales. Sobre su vínculo con la senadora Carvajal, aseguró que se limitó a las labores que ejercía en el Senado:
“Con la Senadora Carvajal, como con los demás Senadores, tuve una relación estrictamente profesional en el marco de mis funciones en el Senado y siempre limitado a aquello. Al señor Silber lo conocí como diputado en sus labores de dicha calidad parlamentaria, con posterioridad he tenido un par de breves encuentros ocasionales y casuales con él. Además, estoy absolutamente disponible para colaborar en lo que la fiscalía requiera para la investigación y esclarecimiento de estos hechos, si así se dispone”.
¿Tráfico de influencias?
La primera vez que Lagos mencionó a Raúl Guzmán fue durante el interrogatorio al que lo sometió el fiscal Andreas Kusch, de la Fiscalía Regional de Los Lagos (a cargo de la investigación) el jueves 26 de marzo. Fue cuando el persecutor le estaba preguntando por una declaración entregada por Gabriel Silber. Ahí Lagos sacó la artillería:
“El señor Silber ha declarado en tres oportunidades. En las tres oportunidades ha declarado, supongo yo, amparado en un convenio de colaboración con la fiscalía, después de una reunión de la señora fiscal regional con el señor Raúl Guzmán, ex fiscal regional, entiendo yo que esa es parte de su defensa”.
En ese momento Lagos se refiere a una supuesta reunión entre la Fiscal Regional de Los Lagos, Carmen Gloria Wittwer, y Guzmán, aunque luego dijo no estar seguro y mencionó que Guzmán también podría haberse reunido con el Fiscal Nacional, Ángel Valencia.
El fiscal Kusch le pidió que profundizara en sus dichos:
“Eso es lo que me contó Gabriel Silber antes de que nosotros fuéramos detenidos. Que Raúl Guzmán había conversado con la fiscal, o con el Fiscal Nacional, y que él había asegurado su defensa en eso”, contestó Lagos, y luego agregó que Silber habría contado ese episodio en presencia también de Mario Vargas, el tercer socio del bufete de abogados.
“Nos informó a ambos que el señor Guzmán había realizado gestiones con quienes tomaban las decisiones en esta causa. Yo deduzco que la señora regional”.
En ese momento a Lagos le pidieron las fechas en que se habrían producido esas reuniones, y el abogado asumió un compromiso: “Puedo comprometerme a entregarle un escrito, subirlo al SIAU (sistema interno del tribunal donde se presentan los escritos de los abogados) informando las fechas del viaje”.
Volvió sobre el tema cuando se lo preguntó el abogado de los trabajadores del Poder Judicial. Ahí dijo que luego del supuesto viaje a Suiza que habrían compartido Silber, Carvajal y Guzmán, el exdiputado les comentó las novedades: “A su retorno de Suiza nos informa que le fue estupendo, que Raúl Guzmán ya había conversado con la fiscalía y que tenía una estrategia de defensa. Él siguió participando de todas las reuniones con nuestro abogado”.
Cuando el interrogador le preguntó si él consideraba que lo que habría hecho Guzman, junto a la fiscalía, sería tráfico de influencias para evitar una formalización de Silber, Lagos respondió que sí.
Lagos dijo estar decepcionado de Silber. Según contó, fue el propio Silber quien lo fue a dejar al cuartel del OS7 de Carabineros cuando se emitió la orden de detención en su contra, a inicios de noviembre del año pasado.
Lagos habló por tercera vez sobre el supuesto rol de Raúl Guzmán en la causa, y fue cuando era interrogado por Julián López, el abogado que representa a Codelco. Al igual que la primera vez que mencionó el episodio, lo hizo cuando en el interrogatorio se ponían sobre la mesa las declaraciones de Silber que contradicen su versión.
Todo tiene que ver con la coartada presentada por Lagos para justificar los pagos a Migueles, el supuesto negocio de encontrar autos que eran buscados por compañías de seguros. Varias veces durante su declaración el abogado había señalado que Silber había cambiado su versión, y que en un testimonio entregado recientemente a la fiscalía, habría corroborado la existencia de ese negocio. Fue ahí que Julián López citó un escrito presentado por la abogada de Silber, Susana Borzutzky, donde desbarataba la coartada. Y ahí Lagos volvió a mencionar a Guzmán, y prometió presentar una querell:
“¿Por qué el señor Silber no está acá formalizado?, ¿Por qué el señor Silber no me acompaña en la prisión preventiva?. Fue protegido por la fiscalía por gestiones del señor Raúl Guzmán, exfiscal, no sé si con la señora regional o con el Fiscal Nacional, eso yo lo voy a complementar con una querella. Porque entiendo que aquí ha existido obstrucción a la justicia. El señor Silber mintió”.
Gabriel Silber no estuvo disponible para entregar su versión a Reportea.
El socio manchado por pago de coimas
La tensión entre Lagos y el abogado querellante de Codelco, Julián López, se desató apenas comenzó su parte del interrogatorio. Eran las 11:37 del viernes 27 de marzo. Las primeras preguntas de López apuntaron a despejar el prontuario de Eduardo Lagos en los tribunales. Eso lo descontroló.
A pesar de que el abogado de Lagos, Marcelo Abujiar, objetó las preguntas, López defendió el punto argumentando que eran relevantes para medir la credibilidad del testimonio del imputado. El juez Mario Cayul estuvo de acuerdo y el abogado de Codelco comenzó a leer su prontuario.
Lagos asumió como diputado, cuando militaba en el Partido Radical, en marzo de 2002. Un año después fue desaforado por la Corte de Rancagua por su supuesta participación en el llamado caso Coimas, que destapó una red de corrupción al interior de la entonces Concertación. Lagos dijo que no lo recordaba. Entonces le imputaron participar de una reunión con un concesionario de plantas de revisión técnica, a quien le habría ofrecido ayuda para adjudicarse una licitación. Lagos insistió que no lo recordaba. López metió el dedo en la herida y le dijo que él era el primer parlamentario desaforado en democracia por delitos de corrupción. Lagos lo negó.
Sigue el prontuario. En julio de 2003, Lagos volvió a ser desaforado por uso malicioso de instrumento público. Lagos insistió: “No lo recuerdo”. López le refrescó la memoria. Según la Corte de Apelaciones de Santiago, Lagos presentó una licencia de educación media falsa para ser contratado en diversas instituciones públicas. Utilizó una licencia que decía que había egresado del Instituto Nacional en 1987, pero era falsa, porque esa licencia en realidad era de su hermano. Lagos lo negó todo, pero no explicó. A todas las preguntas respondió con un monosílabo: “No”.
Luego se dirigió al magistrado y dijo que había completado sus estudios en España, durante un viaje que realizó en 1994. El abogado de Codelco le preguntó si era cierto que recién había obtenido su licencia de educación media en 2001, pero Lagos reclamó:
“Yo lo único que veo es mala fe respecto a toda esta contextualización y preguntas que hace el colega. No veo ningún objetivo que tenga que ver con la investigación que se lleva. Yo me voy a negar a responder estas preguntas, porque la verdad no tienen siquiera contexto para poder servir en algo para la investigación. Lo único que pretende hacer el colega es denostar, afectar mi imagen, incluso lo hace ahora, reírse de mí. Eso no corresponde. Un mínimo de respeto” (minuto 09:47)
Eso marcó el inicio del interrogatorio. Dos horas más tarde, el abogado de Codelco le preguntó por otros antecedentes penales, los del dueño de Aparcaderos Custodias Nacionales (ACN), Francisco Cortez Loveras, quien es cliente de Lagos y supuestamente iba a participar del negocio que justificaría el pago de $55 millones a Gonzalo Migueles, la pareja de la exministra Ángela Vivanco.
“Este socio suyo, ¿Es el mismo que en la prensa aparece como protagonista del caso narco grúas?”, preguntó López. “No”, respondió Lagos.
Pero Francisco Cortez Loveras sí ha estado relacionado con narcos y con grúas. Hace diez años un reportaje de The Clinic reveló que fue socio de Franco Cortez Veliz (el mismo apellido es coincidencia, no son familiares), quien carga con condenas por homicidio y narcotráfico. Con él se asoció en el negocio de los aparcaderos de vehículos. Aunque después quebraron y Francisco Cortez Loveras se independizó. Aunque ahí no terminaron sus problemas con la justicia.
Entre 2008 y 2009 Cortez Loveras había estado un año en prisión preventiva porque un apicultor de Colina lo acusó por robo con intimidación. Aunque finalmente fue sobreseído, ese caso significó que lo dieran de baja en Carabineros, donde hasta entonces ejercía como cabo segundo. Se reinventó en el negocio de los aparcaderos, el que hoy lo tiene nuevamente apuntado por la justicia. Desde 2015 está imputado en una causa por pagar coimas a uniformados para que le lleven vehículos que son sacados de circulación. El negocio es millonario, porque por cada vehículo que aloja en su aparcadero, recibe un pago diario hasta que los dueños de los autos pueden sacarlo de allí.
Cuando el abogado de Codelco comenzó a preguntarle por estos antecedentes a Eduardo Lagos, este se ofuscó. Al principio dijo no recordar y no saber nada al respecto. Solo contestó luego de que el juez rechazó una objeción de su defensa. Entonces explicó cuál habría sido el rol de Cortez Loveras en el negocio que se supone iban a levantar con Migueles.
“La participación de Francisco Cortez tenía que ver con información, que es muy valiosa en este negocio (…) en el caso particular de los vehículos retirados de circulación o que están abandonados, y que se retiran y son llevados a los retenes de Carabineros de Chile, él toma conocimiento de estos vehículos, y él tiene información sobre dónde se dispone la custodia de ese vehículo, o bien en la comisaría o bien en su propia planta donde mantiene la custodia de miles de vehículos. En esa base de datos que él maneja, una base de datos actualizada en tiempo real, cuando el carabinero llama para pedir una grúa y retirar un vehículo, en ese minuto él toma conocimiento. Esa información es muy valiosa para la gestión de este emprendimiento que había propuesto el señor Migueles”, aseguró Lagos.
Sobre la situación judicial de Cortez Loveras, Lagos reconoció que sigue siendo su abogado, que está imputado por cohecho, y que prontamente reconocerá responsabilidad en un juicio abreviado:
“Tiene una causa que está con fecha de audiencia para un procedimiento abreviado. La imputación efectivamente es la de cohecho. En el marco del procedimiento abreviado él va a aceptar responsabilidad”, indicó Lagos.
Najle, Matus y los dólares
A fines de octubre del año pasado efectivos del OS7 de Carabineros que colaboran en la investigación de la llamada “trama bielorrusa”, fueron al edificio de Las Condes donde funcionaba la oficina de abogados de Lagos y su socio Mario Vargas. Desde allí se llevaron una copia del libro que registra las visitas.
En ese libro figura una visita que hicieron el 13 de mayo de 2024 Gonzalo Migueles y Yamil Najle a la oficina de Lagos, Vargas y Silber. ¿Qué se conversó ese día? El abogado de los trabajadores del Poder Judicial, Carlos Quezada, se lo preguntó a Lagos durante el interrogatorio.
– El señor Najle ¿En algún minuto visitó su oficina?
Leyendo estos ingresos a mi oficina, me percaté que el señor Najle y el señor Migueles ingresaron el mismo día y a la misma hora, a mi oficina. No se reunieron conmigo, entiendo que lo hicieron con Gabriel Silber.
– ¿Y usted sabe qué pasó ese día que ingresó el señor Najle y el señor Migueles a su oficina?
No lo sé.
– Fue el día en que el señor Najle fue incluido en la terna del conservador de bienes raíces de Chillán ¿Sabía eso?
No lo sabía.
Basado en la información que aparece en el libro que registra las visitas que se realizaban a su oficina, el abogado Quezada le preguntó a Lagos por las 15 visitas que registra Jean Pierre Matus durante 2021, antes de ser nombrado ministro de la Corte Suprema.
“El señor Matus prestó colaboración en nuestro estudio durante un tiempo. Su señora también. Nosotros le hemos encargado informes en derecho. Hemos compartido patrocinio en algunas causas. Y él fue a la oficina porque prestaba servicios en la oficina”, respondió Lagos.
Actualmente la fiscalía tramita una causa donde se indaga el vínculo de los abogados Lagos y Vargas con el proyecto minero Dominga, después de que Reportea reveló que sus cuentas bancarias registran pagos por más de $250 millones desde Andes Iron, la empresa controladora del proyecto. El ministro Matus ha fallado causas relacionadas con Dominga. De hecho, el mismo Matus solicitó a la Suprema la realización de un sumario para esclarecer su vínculo en esa trama.
Durante el interrogatorio a Lagos, este dijo no recordar durante cuánto tiempo el ministro Matus y su esposa, María Cecilia Ramírez, habían prestado servicios a su estudio jurídico.
Al final de ese interrogatorio realizado ayer lunes, Lagos contó algo que hasta ahora nadie sabía: la existencia de una caja fuerte donde guardaba dólares en efectivo, y que nunca fue detectada por la fiscalía. Lo contó luego de una pregunta realizada por el abogado Quezada.
– ¿Dónde resguardaba usted los dólares?
En una caja de seguridad
– ¿Tenía todos los dólares en una caja de seguridad?
Sí.
– ¿Y esa caja de seguridad la encontró el Ministerio Público?
No.
– Usted tiene cautelares reales, usted debería entregar la información de esa caja…
No tengo caja de seguridad hoy en día.
Al final del interrogatorio, durante la jornada de ayer lunes, la tercera y última donde Lagos entregó su testimonio ante el tribunal, fue el turno de las defensas. Allí Lagos envió un mensaje al mundo judicial. Fue cuando era interrogado por Jorge Valladares, el abogado de Ángela Vivanco, quien le preguntó por su participación en fiestas (“reuniones sociales”, las llamó) en la casa de Vivanco.
– ¿En esas reuniones había más personas?
Muchas más personas.
– ¿Recuerda usted si en esas reuniones había ministros de la Corte Suprema?
Había ministros de la excelentísima Corte Suprema.
– ¿Había ministros de la Corte de Apelaciones?
Había ministros de las ilustres cortes de Apelaciones.
– ¿Habían abogados del foro?
Muchos abogados del foro, abogados del Consejo de Defensa del Estado, abogados de la Contraloría… incluso el presidente del Colegio de Abogados.
Luego de que terminó el interrogatorio, en el tribunal se debatió la solicitud de la defensa de Lagos, que pretendía sacarlo de la prisión preventiva que cumple desde noviembre del año pasado, y reemplazar esa medida cautelar por un arresto domiciliario nocturno, lo que fue rechazado por el juez Mario Cayul por considerar que Lagos es un peligro para la sociedad, y por existir riesgo de fuga.
Ahora su defensa tiene un plazo de cinco días hábiles para recurrir a tribunales superiores e intentar revertir esa decisión.
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