La agresión de Trump contra Irán no le sirvió para obtener más cartas, previo a su cumbre con Xi. El líder de EEUU se presentará aún más débil que antes del ataque. Por si fuera poco, su viaje a China fue precedido por la visita a Pekín de Serguéi Lavrov, donde ambas potencias reafirmaron su alianza inquebrantable frente a amenazas de Washington.