La espera por la implementación efectiva de la Sala Cuna Universal en Chile ha generado una incertidumbre significativa para cientos de mujeres trabajadoras en la Región de Arica y Parinacota. Esta postergación no solo afecta el desarrollo profesional, sino que profundiza brechas históricas que limitan el crecimiento económico local y la igualdad de oportunidades. El arte como resistencia: Historias de creación en tiempos de conflicto y crisis en América Latina
En la ciudad de Arica, muchas mujeres enfrentan el dilema diario de equilibrar las responsabilidades del hogar con sus empleos, especialmente en sectores clave como el comercio y el turismo. La escasez de cupos en jardines infantiles públicos, regulados por entidades como la JUNJI, obliga a muchas trabajadoras a optar por empleos informales o simplemente retirarse de la fuerza laboral. Esta situación se agrava al considerar que Arica presenta desafíos geográficos y económicos únicos, donde el apoyo estatal es vital para que las madres puedan cumplir con sus obligaciones ante el SII sin sacrificar el bienestar de sus hijos. La falta de acceso a redes de cuidado confiables sigue siendo la barrera más alta para la formalización del empleo femenino en la zona norte.
