Fue la presión iraní, y no la iniciativa estadounidense o israelí, lo que obligó a Israel a negociar con el Líbano, aseveró a Sputnik el vicepresidente del Consejo Político de Hizbulá, Mahmud Komati. Por su parte, el movimiento chií libanés se opone a las conversaciones entre Tel Aviv y Beirut anunciadas para el 14 de abril, añadió.