Lejos de resolver las causas estructurales de la evasión en el transporte público, el proyecto de ley profundiza la lógica punitiva del Estado, trasladando un problema social hacia la responsabilidad individual y reforzando mecanismos de control sobre la población.
Daniel Jadue. Arquitecto y Sociólogo. Santiago. 2/4/2026. El proyecto de ley que busca modificar la normativa sobre evasión en el transporte público se presenta como una respuesta técnica a un problema fiscal. Sin embargo, un análisis más riguroso revela que su fundamento no es económico en sentido estructural, sino ideológico. Desde sus primeras líneas, el texto define la evasión como un “incivilizado comportamiento”, reduciendo un fenómeno complejo que guarda relación con la ausencia de una política de derechos sociales universales a una falla moral individual. Esta caracterización desplaza la atención desde las condiciones materiales que producen la evasión, hacia la conducta de los sujetos, invisibilizando las relacione..
