El mes pasado hizo cinco años del encarcelamiento del rapero Pablo Hasel, condenado por las letras de sus canciones y unos cuántos mensajes en redes publicados tiempos atrás. Inicialmente, la condena era de nuevo meses de prisión, pero la acumulación de unas cuántas causas hizo que, en conjunto, todavía le reste un año y un mes de condena. Esta es, por lo tanto, la última etapa del encarcelamiento, que el artista ha decidido encarar sin acogerse al tercer grado penitenciario. “Renuncio al arrepentimiento y a la colaboración que me exigen para acceder”, nos explica. Su segundo poemario, Prova de vida (Prueba de vida), saldrá pronto, alrededor de Sant Jordi, y también sirve para preparar la campaña sobre el final de los seis años de prisión.
Hablamos de todo con él, que se mantiene firme y enfocado en las luchas colectivas a pesar del peso que implica aguantar un año tras otro de prisión estricta. Las condiciones han mejorado un poco con el traslado a la prisión de Lledoners, pero igual..
