La implementación de la Sala Cuna Universal representa un cambio de paradigma en la estructura laboral de Chile, buscando derribar las barreras de acceso para las mujeres. Analizamos cómo esta política pública no solo impacta la equidad de género, sino que dinamiza la productividad en sectores clave de nuestra economía. El arte como resistencia: Historias de creación en tiempos de conflicto y crisis en América Latina
En Chile, la brecha de género en el mercado laboral sigue siendo un desafío persistente que afecta el crecimiento potencial del PIB. Históricamente, las responsabilidades de cuidado han recaído mayoritariamente en las mujeres, lo que limita su capacidad de inserción laboral formal. Este fenómeno guarda una estrecha relación con el Impacto económico de la extensión del postnatal en Chile: análisis de costos para las PyMEs, ya que las empresas enfrentan dilemas similares al gestionar la continuidad operativa. Según datos de la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, la formalización del acceso a salas cuna es una demanda transversal que busca equiparar las condiciones para las trabajadoras en todo el territorio, desde Arica hasta Punta Arenas. Al reducir la incertidumbre logística para las madres, el Estado apunta a una mayor estabilidad en el empleo y una reducción significativa en la rotación de personal, lo cual es vital para el desarrollo sostenible de nuestras industrias.
