La III guerra mundial

Clausewitz

“…Tú
estás jugando con la Tercera Guerra Mundial…”, le increpó Trump
a Zelensky (Infobae, 28/02), por no querer firmar un alto al fuego
con Putin sin “garantías de seguridad”. Días antes,
contradictoriamente, a la vez que logró “el alto al fuego”,
señaló que EE.UU. tomaría el control de Gaza para desenvolver un
proyecto inmobiliario denominado “la Riviera de Medio Oriente”,
(DW, 11/02), lo que para algunos implicaría una limpieza étnica. A
la vez, exige a los países integrantes de la UE aumentar su
presupuesto militar al 5% del PBI para sostener la OTAN, saca a
EE.UU. de la OMS, recorta la “ayuda” de más de $40,000 millones
de USAID a los países tercermundistas, etc.

Entonces,
¿Por qué Trump habla de la paz? Porque es un político burgués
astuto y cauteloso. Durante la crisis económica y militar alemana de
1930, Hitler, también
hablaba de la paz tratando de ganar tiempo y cambiar la correlación
de fuerzas para así pasar de su obra cumbre “Mi Lucha” a la II
guerra mundial. Para comprenderlo habría que analizar el discurso de
Trump durante su toma de posesión (20/01). Una manifestación
categórica de la línea política estratégica imperialista de su
gobierno: Make América Great Again (MAGA).

“La
Edad de Oro de Estados Unidos comienza ahora mismo…
revocaremos
el mandato de los vehículos eléctricos, salvando nuestra industria
automovilística”,
declaró
el magnate yanqui (NYT,
20/02). Es
que a pesar que algunos medios señalan que la productividad de
EE.UU. se ubica en el primer lugar, lo que no señalan es que la
misma no ha podido superar las cifras pre pandemia y que China a
avanzado. El peso del dólar como moneda mundial habría caído del
71% (2000) al 55% (2022). En el 2000, el 75% de los países tenían
como principal socio comercial a EE.UU., mientras que, en el 2020,
China habría alcanzado el lugar de EE.UU.

Entonces,
Trump habría concluido que EE.UU. tiene que “romper huevos si
quiere hacer una tortilla”. Es decir, “romper el orden mundial”
para recuperar su hegemonía internacional. Biden se abrió varios
frentes de guerra que solo en Ucrania han costado cerca de $150,000
millones. Trump, replantea la estrategia de guerra yanqui, reconoce
la victoria militar rusa y se repliega hablando de paz (impone el
alto al fuego en Gaza, negocia con Putin sobre Ucrania), con el fin
de concentrarse en el dragón asiático. Pero la demagogia pacifista
de Trump a confundido a tirios y troyanos.

No
obstante, la dialéctica nos enseña a no confundir el todo con
algunas partes de la crisis. Sucede que no
estaríamos frente a una tendencia aislacionista y pacifista del
Imperio del Norte, sino a una política expansionista y agresiva que
responde al “declive relativo” (es fuerte militarmente) de la
potencia yanqui. Sus amenazas de invadir y tomar el control del Canal
de Panamá, anexarse Groenlandia, Canadá y México (argumentando el
terrorismo de los carteles de la droga fentanilo), así lo
demostrarían.

Según
el connotado periodista Seymour Hersh, “EE.UU. dio la orden para
volar los gasoductos Nordstream” (France24; 09/02/23), con el fin
de boicotear el suministro de gas ruso barato a Alemania, lo que
produjo la dependencia de energía yanqui a precio caro. Esto, entre
otros factores, conllevó a la crisis del gigante Ford y una recesión
de la economía alemana por segundo año consecutivo (la producción
industrial alemana ha bajado un 7% desde 2021, mientras que las
industrias intensivas en energía han bajado un 20%). Según el
informe Draghi, “la producción manufacturera europea ha bajado un
9% desde 2021, los metales un 35%, los equipos eléctricos un 49%”.
Además. “la cuota de la UE en el comercio mundial se ha reducido
del 18,9% en 2004 al 14,8% en 2024. En comparación, las
exportaciones de EE.UU. representan el 10,8% del comercio mundial y
las de China, el 18,1%”, (Ok diario, 03/03).

Si
bien es cierto que después del derrumbe de la URSS, EE.UU. se
erigió como la potencia imperial vencedora y el dólar se tornó en
la moneda de intercambio mundial, convirtiéndose en la potencia
financiera decisiva del FMI, BM, OTAN, ONU, etc. pues, sin embargo,
geopolíticamente, EE.UU. ha retrocedido debiendo sacar sus tropas
militares de Irak, Siria y Afganistán. Incluso, antes tuvo que
retirarse de Vietnam y en la toma reaccionaria de Siria, los EE.UU.
serían convidados de piedra de Turquía.

A
esta situación habría que agregar que según el economista Claudio
Katz, “…Trump
confronta con un adversario digital que ha tomado la delantera. China
emparejó primero los avances tecnológicos norteamericanos y disputa
actualmente los segmentos más sofisticados…se puso al frente de la
5ª y 6ª generación de comunicaciones móviles…también gana
primacía en las ciudades inteligentes, el reconocimiento facial y el
universo del Big Data. Ahora batalla palmo a palmo en la carrera de
la Inteligencia Artificial…”, (Qué
anticipa DeepSeek, 21/02).

Sería
por estas razones que Trump (que ahora tiene mejores condiciones para
imponer su política bonaparti..

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Juegos de guerra en la Línea Durand (III)

Juegos de guerra en la Línea Durand (III)

Por Guadi Calvo | 11/03/2025 | Mundo

Fuentes: Rebelión

Desde el comienzo de Ramadán el pasado viernes 28, el mes sagrado de los musulmanes, tres importantes ataques se produjeron en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa (KP) en el noreste de Pakistán.

El primero tuvo como objetivo el mítico seminario religioso Darul Uloom Haqqania, en Akora Khattak un pueblo del distrito de Nowshera próximo a la frontera con Afganistán, sobre la conocida Línea Durand.

Un shahid se inmoló con su carga explosiva en las puertas de la mezquita minutos después de terminada la plegaria principal del viernes (día santo del islām), asesinando a seis personas, entre ellas el maulana Hamidul ul-Haq Haqqani, además de herir, según fuentes indias, a otros veinte acólitos del maulana.

Tanto el principal blanco del ataque, el emir Hamid-ul- Haq, como el escenario elegido, no ha sido un hecho oportunista, sino que deja claro que detrás del atentado del que hasta ahora ningún grupo se atribuyó la responsabilidad, cifra un mensaje que promete mucha más sangre.

El maulana Haqqani era hijo de otra gran autoridad religiosa, Sami-ul-Haq, considerado el ideólogo de muchísimos líderes talibanes, entre ellos Mohamed Omar, más tarde el mullah Omar, fundador del movimiento talibán en 1994, quien sería reconocido por sus pares como el amīr al-muʾminīn (príncipe de los creyentes).

Tampoco el lugar elegido ha sido casual, ya que el seminario de Darul Uloom Haqqania donde unos cuatro mil talib (estudiantes) reciben de manera gratuita educación coránica, comida y ropa, es la madrassa donde se han formado Omar y cientos de talibanes y muyahidines de todo el mundo.

Si bien funciona desde 1947, este templo, al igual que otros miles
alrededor del mundo a partir de los años setenta, ha recibido millones de
dólares de Arabia Saudita para que propaguen su interpretación del Corán,
el wahabismo, el fundamento ideológico de todas las organizaciones
terroristas que se adscriben al sunismo.

Los otros dos ataques tuvieron como escenario la localidad de Bannu, también en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, el pasado día 4.

El primero de estos fue reivindicado por el nuevo grupo terrorista, Jaish
al-Fursan funcional al Tehreek-e-Taliban-e-Pakistan (TTP),
actualmente la más letal de la media docena de las organizaciones insurgentes
que operan en Pakistán.

Se informó que dos grandes explosiones, producto de la detonación de dos
vehículos estacionados junto a uno de los muros de la guarnición militar de la
localidad, abrieron una brecha por la que varios muyahidines alcanzaron
a filtrarse, iniciando un tiroteo que dejó, según las fuentes militares, uno
treinta y cuatro muertos: tres civiles, dieciséis militantes y cinco soldados,
además de treinta heridos.

El ataque se produjo en el comienzo del atardecer, momento en que se produce la ruptura del ayuno que es obligación para los musulmanes mantener a lo largo del Ramadán, cuando los fieles suelen relajarse aprontándose para una cena casi siempre festiva.

La segunda de las acciones de Bannu fue contra una mezquita repleta de fieles por la fecha. Si bien no está claro que este último ataque haya sido producto de una acción premeditada o consecuencia de las fuertes explosiones sucedidas durante el ataque a la base militar.

Bannu, al igual que toda la provincia de Khyber Pakhtunkhwa es un blanco predilecto de los terroristas. En noviembre último un shahid hizo detonar el vehículo que conducía matando a doce militares después de lanzarse contra un puesto de seguridad. En julio anterior otro ataque también había provocado la muerte de varios integrantes de las fuerzas de seguridad.

El año pasado se constituyó como el más mortífero para las fuerzas de seguridad pakistaníes en una década, habiendo muerto cerca de setecientos regulares en unos 450 ataques.

El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, tras condenar los ataques,
exigió una profunda investigación que, con o sin ella, apuntará a Kabul.

Los sospechosos de siempre

El ejército pakistaní insiste en que durante los asaltos de Bannu testigos afirman haber detectado la presencia de afganos, mientras que la Inter-Services Intelligence (ISI), la omnipresente inteligencia pakistaní, sostiene que los atacantes provenían de Afganistán, donde había sido planificado.

En una declaración de la vocería del ejército se exige a Kabul que cumpla con su compromiso de “no tolerar organizaciones terroristas en su territorio”. (Ver: Juegos de guerra en la Línea Durand I y II).

Cuando el pasado 28 de febrero se cumplían cinco años de los acuerdos de Doha, que terminaron con la presencia norteamericana en Afganistán después de veinte años, Zabihullah Mujahid, el vocero del los talibanes, declaró que ese acuerdo estaba limitado a un período de tiempo y que ahora ha expirado». El Emirato Islámico de Afganistán (nombre oficial del país) tiene un sistema de gobierno establecido y ya no podemos avanzar basándonos en ese acuerdo”. Mu..

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El MAGA de Trump y la desregulación

El MAGA de Trump y la desregulación

Economía 11 marzo, 2025 Michael Roberts

Trump ve a Estados Unidos únicamente como una gran corporación capitalista de la que él es el director ejecutivo. Al igual que cuando era el jefe en el programa de televisión “El Aprendiz”, cree que dirige una empresa y, por lo tanto, puede contratar y despedir gente como le plazca. Tiene un consejo directivo que le asesora y/o ejecuta sus órdenes (oligarcas estadounidenses y ex presentadores de televisión). Pero las instituciones estatales son un obstáculo. Así que el Congreso, los tribunales, los gobiernos estatales, etc. deberían ignorarse y/o decirles que sigan las instrucciones del CEO. Como buen capitalista, Trump quiere liberar a las empresas estadounidenses de cualquier restricción a la hora de obtener ganancias. Para Trump, la corporación y sus accionistas tienen como único objetivo las ganancias, no las necesidades de la sociedad en general ni salarios más altos para los empleados de la corpor..

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El plan económico maestro de Donald Trump

El plan económico maestro de Donald Trump

Economía 10 marzo, 2025 Yanis Varoufakis

Ante las medidas económicas del presidente Trump, sus críticos centristas oscilan entre la desesperación y una fe conmovedora en que su frenesí arancelario dará sus frutos. Suponen que Trump seguirá resoplando hasta que la realidad exponga la vacuidad de su lógica económica. No se dieron cuenta: la fijación de aranceles de Trump es parte de un plan económico global sólido, aunque intrínsecamente arriesgado.

Su pensamiento se basa en una concepción errónea de cómo el capital, el comercio y el dinero se mueven alrededor del mundo. Como el cervecero que se emborracha con su propia cerveza, los centristas han llegado a creer en su propia propaganda: que vivimos en un mundo de mercados competitivos donde el dinero es neutral y los precios se ajustan para equilibrar la oferta y la demanda de todo.

El “ingenuo” Trump es, de hecho, mucho más sofisticado que ellos en el sentido de que entiende cómo el p..

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¿Quién va a pagar el rearme?

¿Quién va a pagar el rearme?

Europa 9 marzo, 2025

¿QUIÉN VA A PAGAR EL REARME EUROPEO?

Por Federico Aguilera Klink

Este texto se podía haber titulado también “¿Cómo se va a pagar el rearme europeo”, pero con cualquier forma de pago, al final alguien debe rebuscar en su bolsillo. También podíamos haber empezado por obviedades, tales como que el peso del rearme lo van a pagar los trabajadores, no sólo con reducciones de su salario real, sino con recortes de sus derechos.

O podíamos haber dicho que como los países europeos están arruinados, van a recurrir a aumentar la deuda pública, por lo que las generaciones futuras quedarán hipotecadas por los dispendios de las generaciones actuales.

En fin, para acabar con las lamentaciones habría que recordar que los europeos se han enfrentado por las deudas de guerra tanto como por las guerras mismas y que los nazis agitaron la bandera del Tratado de Versalles de 1919 y las reparaciones de guerra para hacerse con el control de Alemania…

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Inconvenientemente

¿Cuándo utilizar los adverbios terminados en –mente?,

Qué hace un adverbio
Un adverbio es como el punto de sal en una comida. Preguntar cuándo utilizar los adverbios terminados en –mente es como preguntar cuándo utilizar la sal o las especias.

Dices…

Esta comida está rica

y aportas una información clara y suficiente.

Ahora prueba a decir:

Esta comida está muy rica

Es como el puntito de sal o de pimienta. Ese muy adereza la comida que da gusto.

Prueba ahora a sustituir el muy por un adverbio terminado en mente:

Esta comida está especialmente rica

Ya, si lo acompañas con guiño de ojos o asintiendo con la cabeza, el repunte de sal…, digo, el impacto de tu expresión tiene un alcance espectacular. A quien te lee, se le hace la boca agua.

Es un ejemplo de cuándo utilizar los adverbios terminados en –mente.

Lo que pasa cuando abusas
Igual que cuando te pasas con la sal: no hay quien se coma lo rico porque lo rico… ha desaparecido. Y a fuerza de insistir te inmunizas ante sabores aberrados y acabas no reconociendo el sabor original. Vas necesitando enfatizar más y más, pero por el camino equivocado.

En lugar de perseguir el verbo adecuado —recuerda que los adverbios modifican el verbo—, te dedicas a poner guirnaldas en un texto que no las necesita. No te digo el efecto que causa en quien te lee: se le añusgan las tragaderas.

Gabriel García Márquez dice en Vivir para contarla:

La práctica terminó por convencerme de que los adverbios de modo terminados en mente son un vicio empobrecedor. Así que empecé a castigarlos donde me salían al paso, y cada vez me convencía más de que aquella obsesión me obligaba a encontrar formas más ricas y expresivas.

También se pronuncia en tono amenazante Stephen King, quien tiene la guerra declarada a los adverbios:

Creo que el camino al infierno está pavimentado con adverbios.

Aunque no se refiere de forma explícita a los que terminan en mente. Pero no vayas a enfadarte con los autores ni a hacerles vudú. A lo que apelan ambos es, simple y llanamente, a la concisión.

Porque cuando cuando abusas de los adverbios terminados en -mente, la lectura se vuelve irritante; además de que no aportas valor a tu texto.
Tienes sal, sí, pero no echas de más ni a cualquier plato; no es que puedes echarla y la echas porque tienes varios paquetes almacenados. Solo pones la necesaria y cuando es necesaria.

El abuso es un error típico de cocineros noveles…, digo, de escritores novatos.

Los adverbios terminados en –mente tienen una cadencia pegadiza
Como la canción del verano, que se mete sin permiso, la tarareas hasta la náusea y terminas aborreciéndola para toda la vida.

Antes de acabar a golpes, puedes tomar algunas medidas:

Úsalos con cautela.
Entrena el oído.
Busca que sean imprescindibles; cuestiónate si añaden algo fundamental.
Prioriza la metáfora, la comparación; la imagen cuya fuerza se basta y se sobra:
Esta comida está como las de mi madre

Esta comida es de restaurante de lujo

Esta comida es de un tres estrellas Michelín

Difícilmente se le hace una mirada extrañada —o desacostumbrada— a lo conocido. Prueba a tomar distancia con tu escrito y a utilizar otras fórmulas:

La tarde se ha cerrado y el aire huele intensamente a lavanda y a romero

Alternativa: La tarde se ha cerrado y el aire se impregna de perfumes: sonata de lavanda y romero

En fin, a gusto del consumidor y en función del contexto.

Cuándo utilizar los adverbios terminados en –mente
Cuando aportan información:
Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar, indefectiblemente, te encontrarás a ti mismo, y esa, solo esa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.

Pablo Neruda.

Si al sujeto le sigue inmediatamente un inciso:
Revisa, corrige, pásalo por una mirada ajena cualificada. Haz lo que tengas que hacer para que tu texto, finalmente, diga lo que quiere decir.

Para hacer valor de ellos. En el párrafo que sigue, uno de estos proscritos juega un inesperado papel protagonista. Y causa un gran efecto:
Muy probablemente le disguste la diferencia entre el mundo ficticio de las novelas y las miserias cotidianas, entre el aburrimiento y la lentitud de su profesión en la vida real. Probablemente esté desilusionado, y en el fondo alberga un espíritu aventurero. Por lo demás, se parece a Robert de Niro y, para agregar otro ‘probablemente’ a la lista, probablemente lo sabe y no hace nada por esconderlo.

Cómo utilizar los adverbios terminados en -mente¡Oh, no! Otro adverbio terminado en -mente. Cómo podría yo, sin que se ofenda…
En fin, puedes pasar olímpicamente de todo lo que te digo; decir ‘mismamente’, ‘mayormente’, ‘lentamente’, ‘rápidamente’, ‘generalmente’, ‘frecuentemente’, ‘divinamente’ y contabilizar las defunciones de tus socorridos lectores por culpa…Share on X
Y de ahí, sacar tus propias conclusiones.

A mí solo me queda echarle humor y… paciencia.

Propina 1
El escritor que no sabe cuándo utilizar los adverbios terminados en –mente —y cuya demasía lo delata— evidencia un temor: el de no ..

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El Grupo Taller de Estocolmo:

En el vasto y frío panorama escandinavo, un grupo de exiliados chilenos encontró en Estocolmo un espacio propicio para cultivar una misión singular: la reivindicación del idioma castellano y la cultura literaria chilena, desplazadas pero no silenciadas por el exilio. A diferencia de otros colectivos de expatriados que alzaban sus voces en un grito contestatario desde Francia, Inglaterra, Italia, Estados Unidos, México o Venezuela, el Taller de Estocolmo optó por una estrategia más sutil pero no menos trascendental. Aquí, el desarrollo personal y el esfuerzo colectivo se entrelazaron para formar un aporte humano que, aunque apartado del fragor de la resistencia política abierta, encontró en la profundización lingüística y cultural su más alta expresión.

Este grupo, que no se dejó arrastrar por la marea de las voces «contestatarias», se dedicó a la tarea de preservar y enriquecer el idioma castellano, no como un simple vehículo de comunicación, sino como un baluarte de identidad cultural. En su labor, se percibe un perfeccionismo semántico que busca contraponer la riqueza profunda y matizada del español al racionalismo pragmático de las lenguas que dominan el paisaje cultural europeo. Así, mientras muchos exiliados levantaban sus banderas en las plazas y los cafés de París o Londres, los miembros del Taller de Estocolmo se adentraban en las profundidades del lenguaje, redescubriendo su potencial poético y literario.

Carlos Geywit – Sergio Infante y Sergio Badilla en Estocolmo Suecia

La existencia del Taller de Estocolmo puede entenderse como una forma activa de reinvindicar el castellano que, moldeado en las tierras del Cono Sur, adquiere matices y tonalidades únicas, alejadas del funcionalismo que caracteriza a las lenguas germánicas y anglosajonas. En este sentido, el Taller se erige como una voz que no solo preserva, sino que también enriquece y expande la cultura literaria y poética chilena, presentándola ante un mundo escandinavo curioso y ávido de conocer las culturas de territorios lejanos y exóticos.

El trabajo del Taller se puede ver como una resistencia cultural en sí misma, una respuesta al destierro que, en lugar de dejarse ahogar por la nostalgia o la desesperanza, opta por florecer en un nuevo entorno. Al insistir en la importancia de la lengua y la literatura como vehículos de identidad y resistencia, los miembros del Taller de Estocolmo crearon un legado que trasciende el simple acto de escribir o hablar en español. Su labor fue, y sigue siendo, un recordatorio de que el idioma y la cultura son más que herramientas de comunicación; son expresiones vivas de la historia, la memoria y la identidad de un pueblo.

En última instancia, el Taller de Estocolmo demostró que incluso en los contextos más adversos, como el exilio, es posible cultivar y hacer florecer un proyecto cultural significativo. Su aporte al resguardo y la reivindicación del castellano y la literatura chilena no solo enriqueció a quienes participaron directamente en él, sino que también ofreció al público escandinavo una ventana a una cultura rica y compleja, que, aunque lejana en la geografía, se hizo presente y vibrante a través de la palabra.

El Grupo Literario Taller de Estocolmo fue fundado en la década de 1970 por un grupo de escritores chilenos exiliados en Suecia, tras el golpe de Estado de 1973 en Chile. Entre los integrantes fundadores y activos del Taller de Estocolmo destacan:

Sergio Badilla Castillo: Poeta y escritor, considerado uno de los fundadores y líderes del Taller. Ha sido un promotor activo de la poesía en el exilio y es reconocido por su contribución al desarrollo de la poética en el contexto del destierro.

Carlos Geywitz: Escritor y poeta, su obra se caracteriza por la reflexión sobre la identidad y el exilio, siendo una de las voces más influyentes del grupo.

Edgardo Mardones: Poeta y narrador, Mardones ha trabajado en la preservación y difusión de la cultura chilena en Suecia a través de su labor en el Taller de Estocolmo.

Sergio Infante: Escritor, poeta y académico, su obra ha sido fundamental para el desarrollo de la literatura chilena en el exilio. Infante también ha sido un activo promotor de la literatura chilena en el ámbito académico sueco.

Estos autores, junto con otros colaboradores y participantes a lo largo de los años, han trabajado en el Taller de Estocolmo, un espacio que ha servido no solo para la creación literaria, sino también para la reflexión sobre el papel de la lengua y la cultura en situaciones de exilio y destierro.

El escritor Omar Perez Santiago, también parte de la «armada literaria latino escandinava» publica la siguiente nota en memoria de uno de los integrantes del grupo poetíco.

https://omarperezsantiago.blogspot.com/2008/08/los-ngeles-de-ayer-partimos-camino-al.html?m=1

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ACEDIA

Por Rodrigo Verdugo Pizarro

He leído y releído “Acedia” de Benjamín Castro Espinoza, Editorial Signo, y no he dejado de sorprenderme ante el logrado método de su composición, concluyendo que un texto de tamaña plenitud formal no siempre se consigue inicialmente. Los temas que asedian las cuatro partes de “Acedia” parecen ser la prolongación de ciertas constantes temáticas ya abordadas por poetas como Armando Uribe y Eduardo Anguita, a saber: la muerte, la finitud, la caducidad, las limitaciones, las inautenticidades. Si bien hay un paralelismo temático con estos poetas, hay aquí en esta primera obra una muy marcada Intención de sobreabundar en la angustia y el aburrimiento que nivelan a todas las cosas y a todos los hombres. El poeta Benjamín Castro Espinoza acusa y recusa toda perfecta ecuación entre el sujeto viviente y los objetos vividos. Partiendo de que el hombre es una fracasada recapitulación de la naturaleza, el
hablante lírico encara las insatisfacciones vitales arrojándose en la perspectiva aterradora, (para la mayoría), de la disolución, y el aprehendiendo el efecto disolvente del olvido El poeta va a encarar diversas depresiones espirituales, rebelándose contra todo tipo de onmitud, de mundanismo, y contra toda
exigencia objetiva de la vida. Hay una lucida amargura y un agotamiento
espontáneo que recorren estas páginas, hay la búsqueda de remotas analogías
para enaltecer el silencio o mas bien su concreción material y simbólica en la
figura del monasterio. Por quien, y para quien es la vida, pareciera preguntarse
el poeta en una serie de poemas, sometidos en su mayoría a una máxima
síntesis, y elaborados con un rigor extremo. Son textos que nacen a partir de
una intuición potencial, con mínimos desarrollos que sortean con gran
destreza en algunos de ellos, los peligros del desenlace circular, es decir frente
al peligro de la forma circular, no hay un manejo mecánico, al contrario, los
desenlaces circulares se libran de ser abruptos, cualidad que hay que destacar.
Incidentes interiores y exteriores nutren esta escritura. No hay más
fundamento que el olvido y la muerte, en tanto el olvido aquí es expuesto como limitación cuantitativa de la vida misma. El poeta no busca vencer la
finitud, ni compensar la vaciedad del sentido, menos oponerse a ese tiempo
destructor, ni tampoco a alcanzar una epifanía que lo absuelva de las
convenciones de la temporalidad lineal, se sabe desde antes inmerso en lo
baldío, y en una materia que en términos Agustinianos es negativa en
oposición al espíritu, llegando el poeta a rozar los extremos de un dualismo
interior. De allí deviene cierto ascetismo, o ética extremista, que está muy
presente en varios textos. La vida en su frágil mecanismo vive de espaldas a la
vida misma, a su nadidad, a su primer origen y a su último fin, como la muerte
que está de espaldas a quien escribe sobre ella. Habíamos afirmado sobre el
castigo formal de estos textos, lo cual celebramos porque exponen
escuetamente, el mundo doliente y baldío del autor, existir es estar
sosteniéndose sobre la nada, el ser es para no ser, angustia y no dolor. La nada
tiene la última palabra, no hay garantías de sentido parece decirnos el poeta
Benjamín Castro Espinoza, en “Acedia”, un texto urgente cuya lectura y
relectura es crucial en una época como esta, donde se disimula el absurdo, y se
camufla la angustia.

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RELATO DE UN ENCUENTRO CON EL PASADO

Me encontré en el metro con un amigo, dijo que su madre estaba muy mayor y viviendo en alguna parte, sola, a orillas del mar. Tras una fila de gente de guitarras y tatuajes logré entrar al banco, expliqué que mi padre tenía dificultades para acceder a la página virtual, la cajera del banco me dijo que sus padres se habían ido a vivir a Grecia pero que los años les habían quitado el rigor de antaño, esa fuerza e independencia que les hizo querer cambiar la sociedad y que ahora la llamaban por teléfono todas las tardes para que les ayudase a descifrar el nuevo mundo, tan digital y tan adverso. Ayer fui a ver a mi anciana suegra, me hablaba de su gato rubio, el Tarzán, que la viene a visitar cuando ella duerme. Desde una foto en la pared del living me sonreía su marido sueco que en antaño, para callado, me contaba esas aventuras que los hombres les cuentan a los hombres bajo el alero de un whisky. Se sentía grande el departamento, nunca me imaginé que fuese tan amplio.

Una amiga mía se presta a celebrar los noventa años de su madre cantante.

Camino por un Estocolmo futurista para el cual no me preparé, no conozco a sus caminantes, los edificios nuevos brotan queriendo tocar el sol, los trenes cavan túneles hasta las rocas del averno, las esclusas se extienden con puentes dorados y derriban las construcciones que nos vieron borrachos gritando consignas. Los locos que nos advertían del fin del mundo se murieron sin ver el apocalipsis de sus carteles y sus canciones en los teclados, el apocalipsis synth nunca llegó, pocos los recuerdan, difícil no sentirse algo solo y no ser mordido por la nostalgia como un perro atacando a los ciclistas, aunque el pasado fuese pobre y violento ahí había algo de uno, algo propio que se largó sin avisar siquiera.

Brilla el sol en mi ciudad, Estocolmo, capital de Suecia, sopla el viento. En alguna parte la vejez pinta de nieve las sienes de nuestras madres, nuestras tías caminan lento.

Ya no nos corresponde apoyarnos en otros, ahora somos nosotros los robles de los bastones y los libros de los más jóvenes.

Se sostiene el relato propio como un momento en lo profundo del bosque, ahí hay que encender una hoguera, leer bajo la luz y forjar el hierro y la respuesta del hierro ante el implacable paso del tiempo.

Patricio Cameron es el autor del libro de cuentos «La última frontera» publicado por la Editorial Senda en Estocolmo – Suecia en 2013 – https://bokmaskinen.se/boktorget/biblioteket/la-ultima-frontera/

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Alcances sobre una poesía premonitoria

Se puede hablar de una poesía premonitoria cuando el poeta parece anticipar, prever o intuir eventos futuros, ya sean personales o colectivos, en sus versos.

Esta poesía refleja una especie de presentimiento o advertencia sobre lo que está por venir, expresado a través de símbolos, imágenes o metáforas que sugieren una visión del futuro, consciente o inconsciente.

La poesía premonitoria no es necesariamente un género formal, pero muchos poetas han escrito versos que parecen adelantarse a hechos que más tarde ocurrieron. Algunos ejemplos o casos conocidos incluyen:

Arthur Rimbaud en sus poemas de “Una temporada en el infierno” y «Iluminaciones», propone una visión perturbadora del mundo moderno, anticipando aspectos del siglo XX como la alienación y el malestar social.

William Butler Yeats en su poema «La segunda venida» parece prever el caos y las guerras mundiales que marcaron la primera mitad del siglo XX.

Gabriela Mistral, en varios de sus poemas, parece prefigurar crisis personales o dolores universales, como en “Sonetos de la muerte”, en los que expresa la inevitabilidad de la pérdida.

En muchos casos, la poesía premonitoria se manifiesta a través de una fuerte intuición del poeta, que capta una realidad latente o una tendencia que aún no ha surgido por completo. A menudo, este tipo de poesía se entrelaza con lo místico, lo onírico o lo profético.

Otro aporte, no definido desde la academia, es el del escritor chileno Javier Rojas Aguayo y su libro de poemas «Premoniciones» publicado recientemente, bajo el sello editorial webmediabook.com en el que el autor busca, desde el titular mismo del libro, definir sus visiones premonitorias respecto a la realidad desde su condición humana. O, en algunos casos, desde el sujeto mismo del poema, dejando fluir la voz de los objetos, las especies, los fenómenos y la materia como tales.

El libro, un experimento semiótico – es una edición viva que el autor modifica y cambia según sea activado, tocado o interactuado por los lectores – se puede bajar desde Internet en www.webmediabook.com

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