Censo 2024: “Nos revela una agenda importante pero compleja” sostiene Andrés Solimano

Censo 2024: “Nos revela una agenda importante pero compleja” sostiene Andrés SolimanoEl economista analizó datos principales del Censo de Población y Vivienda 2024 publicados recientemente por el Instituto Nacional de Estadísticas INE.

Allí destacó aspectos como el dispar porcentaje de habitantes a nivel regional y la clara tendencia al envejecimiento que caracteriza a la sociedad chilena.

Con un total de 18.480.432 personas censadas, el experto consignó que la mayoría relativa corresponde a las mujeres quienes representan el 51,5% de la población y los hombres el 48,5%.

Asimismo indicó que el 40% de los habitantes se encuentra en la Región Metropolitana con 7,4 millones, “lo que confirma la tendencia a una gran centralización del país” dijo Solimano:

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Precisó que 5 regiones tienen, por lo menos, 1 millón de habitantes, ranking al que se suma por primera vez la Región de La Araucanía.

Por otro lado, se refirió al incremento de la población adulta mayor: “En 1992 -32 años antes del censo- el 6,6% tenía más de 65 años. Hoy, 2024, ese porcentaje subió a 14%”.

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A su vez, disminuyó el porcentaje de personas menores de 14 años, igual a un 29,4% en 1992 y actualmente solo a un 17,7%.

“Se ha reducido el ritmo de crecimiento de la población, es decir, cayó la tasa de fecundidad y ha aumentado el porcentaje de población mayor a 65 años de edad”, explicó el experto.

Otro dato relevante apunta a los 7 millones de viviendas que hoy existen a nivel nacional, pero con un menor número de integrantes que las habitan: “Había 4 personas en promedio en 1992 y este porcentaje cayó a 2,8 personas en el 2024”.

Así también se observan cambios en la expectativa de vida llegando a los 81,4 años en la actualidad, a diferencia de los 74 años que se cuantificaban en la década del 90.

Si bien son cifras que coinciden con la de países desarrollados, es importante investigar, apuntó el experto, respecto de las causas de estos cambios, en tanto la proyección de la vida se correlaciona con un mayor ingreso per cápita.

Asimismo acotó que al analizar la caída de la tasa de fecundidad puede haber una diversidad de factores, entre ellas, el aumento del costo de la vida:

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Las consecuencias de que la población está decreciendo, dijo el especialista, “pueden ser complejas para la economía y para el sistema de seguridad social”:

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“Es decir, es una agenda importante y compleja la que nos revela este censo de la población”, señaló Solimano.

Ley de pesca

El economista también se refirió al debate legislativo que busca cambiar la proporción de cuotas entre las grandes empresas y los pescadores artesanales, la que ha ocurrido en paralelo a intensas movilizaciones de los pescadores.

“Está muy concentrada”, observó respecto a esta área productiva, “y los que se han visto perjudicados son los pescadores artesanales por la voracidad de la industria que ha llevado al agotamiento los recursos marinos”.

Una polémica visita

En el ámbito internacional, destacó la llegada del vicepresidente estadounidense JD Vance a Groenlandia, desafiando la posesión danesa de la isla: “Hubo notas de protestas diplomáticas por parte de Dinamarca que tiene una relación semicolonial con Groenlandia, haciendo ver que la visita del alto dignatario se había excedido un poco”.

La isla semi continental, acotó, “se ha transformado en una región de alto interés geopolítico, en particular, para EE.UU frente a los recursos que contiene como metales preciosos, tierras raras y por el paso del ártico que adquiere importancia estratégica”, detalló el economista.

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¡Ya salió el Topo de abril! La Guerra civil del occidente colectivo (artículo en abierto)

¡Ya salió el Topo de abril! La Guerra civil del occidente colectivo (artículo en abierto)

Geopolítica 1 abril, 2025 Manolo Monereo

Artículo en abierto de la Revista El Viejo Topo, nº447, de abril de 2025
Además, en la revista de este mes: primera parte de «Anatomía de la izquierda gentrificada» por Armando Fernández Steinko. «El carnicero de Riga es un héroe letón» por Higinio Polo; Carlos Formenti continúa su recorrido sobre las luchas africanas contra el Imperialismo a través de la figura de Amílcar Cabral; Entrevista de Salvador López Arnal a Carlos Tuya.; «El futuro es siempre oscuro» de Miguel Candel. Y en CINE, David Lynch El otro lado del espejo por Javier Enríquez Román.

La guerra civil del Occidente Colectivo

por Manolo Monereo

La occidentalización del mundo, la otra cara de la globalización neoliberal, ha fracasado. Tanto más traumático será el declive histórico de Occidente cuanto más se nieguen sus líderes a reconocer la inevitabilidad del futuro mundo multipolar..

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Una nueva teoría del Desarrollo

Una nueva teoría del Desarrollo

Economía 31 marzo, 2025 Vijay Prashad

NUEVAS TEORÍAS DE DESARROLLO PARA SALIR DE LA DEUDA

En las últimas dos décadas, la deuda externa de los países en desarrollo se ha cuadruplicado hasta alcanzar los 11.4 billones de dólares (2023). Es importante comprender que este dinero adeudado a acreedores extranjeros equivale al 99% de los ingresos por exportaciones de los países en desarrollo. Esto significa que casi cada dólar ganado por la exportación de bienes y servicios es un dólar adeudado a un banco extranjero o a un tenedor de bonos. Por lo tanto, los países del Sur Global se limitan a vender sus bienes y servicios para pagar las deudas contraídas por proyectos de desarrollo, el colapso de los precios de las materias primas, los déficits públicos, la pandemia de COVID-19 y la inflación originada por la guerra de Ucrania. La mitad de la población mundial (3.300 millones) vive en países que destinan más de su presupuesto a pagar los intereses de l..

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Silicon Valley y la guerra

Silicon Valley y la guerra

Política 30 marzo, 2025

TRUMP 2.0: LA OLIGARQUÍA TECNOLÓGICA COMO PUNTA DE LANZA

Por Bappa Sinha

Trump 2.0 ha tenido un comienzo tumultuoso. Si bien Trump siempre ha sido errático y casi deliberadamente impredecible, el alcance y la magnitud de los cambios que se están introduciendo en esta administración son cualitativamente diferentes. Se está haciendo un ambicioso intento de reestructurar el Estado y el ejército de los EE.UU., así como sus relaciones con el resto del mundo. Todos los días se anuncian nuevos aranceles, incluso contra sus socios más cercanos como Canadá y México, y luego se retiran, se toman decisiones controvertidas de política exterior y se reestructura radicalmente el Gobierno estadounidense.

Aunque la errática toma de decisiones de Trump se atribuye a menudo a su personalidad, una estrategia más amplia parece sustentar estos movimientos: una parte de la burguesía estadounidense ha llegado a la conclusión de que el dominio tota..

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¿Seguridad o necedad?

¿Seguridad o necedad?

Europa 29 marzo, 2025 Miguel Ángel Cerdán Pérez

En cuestión de unas pocas semanas, las élites políticas europeas, con la aquiescencia y la complicidad de unos medios de comunicación totalmente acríticos, han decidido que Europa debe adoptar como nuevo eje de actuación reforzar notablemente sus políticas militares y de seguridad, es decir gastar mucho más. Se habla de gastar 800.000 millones de euros en defensa y alcanzar al menos el 3 % del PIB en gasto defensivo por parte de los distintos países de la Unión Europea. Para entendernos, 800.000 millones es un monto superior a los fondos Next Generation con los que la Unión Europea pretende reactivar nuestra economía.

Todo esto, este giro político, lo hace la UE, con Von der Leyen a la cabeza, como si fuera una política que plantase cara a los Estados Unidos de Trump… siguiendo ciegamente las indicaciones de Trump. ¿O no ha sido Trump quien ha dicho que Europa tiene que gastar mucho más en su defensa?

Ahora..

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De Tucídides a Trump

De Tucídides a Trump

Economía 28 marzo, 2025

DE TUCÍDIDES A TRUMP, LAS GUERRAS SON CUESTIÓN DE DINERO

Augusto Zamora

Cada día está más claro, para quien lo quiera ver, que la maquinita de hacer dólares -empleada para financiar el derroche y desbarajuste de las finanzas de EEUU-, está agotada.

En los previos de la guerra del Peloponeso, discutían los espartanos sobre el conflicto en ciernes con Atenas, y, en un punto de la discusión, el rey Arquidamo hizo esta aseveración: «la guerra no es cosa de armas, las más de las veces, sino de dinero, gracias al cual las armas son eficaces». En Atenas, Pericles les decía a los atenienses que «son las reservas de dinero las que sostienen las guerras».
En otro discurso, el ateniense recordaba lo mismo a sus compatriotas: «la mayoría de las veces las guerras se ganan con inteligencia y con abundancia de dinero». Sin dinero no es posible ganar guerras (tampoco partidos de fútbol profesional ni premios de cocina, pero lo dejamos aquí).

Aqu..

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La farsa del alto el fuego

Tras el golpe de Estado del Maidan en 2014, el nuevo Gobierno ucraniano decidió ocupar y someter a las repúblicas del Dombás y Lugansk. Se inició la guerra civil, que en esta fase concluyó con el cerco de las tropas ucranianas en Ilovaisk. Miles de soldados murieron. Las fuerzas ucranianas fueron derrotadas y se pidió un acuerdo de paz, clamando: “Estamos listos para la paz”. ¡Negociemos! Se firmaron los Acuerdos de Minsk-1, que no fueron respetados por la parte ucraniana. Los bombardeos contra la población civil continuaron y la guerra se intensificó. En 2015, nuevamente, las tropas del Gobierno fueron cercadas y derrotadas por los independentistas en Debáltsevo. El Gobierno volvió a clamar: «¡Alto a la guerra! ¡Queremos la paz!». Se concluyó el tratado de Minsk-2, que tampoco fue honrado por la parte gubernamental. La excanciller alemana Merkel, el expresidente francés Hollande y el expresidente ucraniano Poroshenko declararon públicamente que nunca tuvieron intención de cumplir los acuerdos, querían ganar tiempo para rearmar al ejército ucraniano.

El 24 de febrero de 2022 se reinició la guerra con la participación directa de las tropas rusas, que se acercaron a Kiev. Los militares rusos tomaron el aeropuerto Antonov en la capital en una acción relámpago mientras suprimían las defensas antiaéreas. La situación militar para las fuerzas ucranianas y la capital del país era muy difícil. El Gobierno ucraniano nuevamente pidió negociaciones y puso como condición la retirada de las tropas rusas de los arrabales de Kiev: «Estamos listos para negociar», dijeron nuevamente. El 6 de marzo se firmó un preacuerdo que hubiera podido poner fin al conflicto, pero la parte ucraniana asesinó en Kiev a su principal negociador, Denis Kireev.

En 2025, las fuerzas ucranianas colapsan en la región de Kursk. ¿Adivinan qué van a decir? …

La retórica de Trump sobre el final de la guerra ucraniana no ha soportado la prueba del algodón. Estados Unidos y Ucrania llegaron a un acuerdo de alto el fuego por 30 días durante las conversaciones en Yeda. Ha sido una forma de enmendar el mal paso dado por Zelenski en el Despacho Oval. Sin interrupción, Trump se atribuyó el éxito y acto seguido anunció el levantamiento de las restricciones a la ayuda armamentística y de inteligencia con Ucrania.

Queda claro que es EE.UU. el que ha permitido que el régimen ucraniano perviva hasta este momento. Es EE.UU. el que define los objetivos de los misiles Himars que castigan las ciudades rusas. Moscú sabe que un alto el fuego de 30 días sería una bendición para Ucrania, ya que permitiría detener el avance ruso, nivelar sus líneas y rearmarse con los nuevos envíos de material prometidos por Trump. Rusia perdería la ventaja táctica y operativa que ahora ha conseguido a un alto precio y, una vez recuperada, Ucrania podría, con redoblado apoyo occidental, rechazar las condiciones de paz.

El ministro de exteriores ruso Serguéi Lavrov lo ha expuesto con claridad: la parte rusa no cree en la buena fe del equipo negociador de Trump. Trump no pretende aproximarse hacia la paz, sino mantener y alimentar la guerra. El equipo del presidente norteamericano, a pesar de las altisonantes declaraciones, persigue el mismo objetivo que el gabinete Biden: derrotar estratégicamente a Rusia. No negocia de buena fe. ¿Por qué, si no, se ofrece el alto el fuego tras un ataque masivo contra los civiles en Moscú? Washington pretende, por un lado, impedir que Moscú tome en consideración la propuesta (Trump apuesta por la continuación de la guerra mientras pueda obtener algún beneficio económico) y, por otro, generar una corriente de propaganda en Occidente señalando a Putin como un señor de la guerra y justificar de paso los nuevos presupuestos de guerra que empobrecerán a los de siempre.

El secretario de Estado de Trump, Marco Rubio, se apresuró a señalar que la pelota estaba en el tejado ruso y que «Rusia debería mostrar buena voluntad». Inmediatamente, sus vasallos europeos repitieron el mismo discurso. Trump ha dicho por su parte que «si no conseguimos que Rusia cese el fuego, seguiremos luchando y abasteciendo a Ucrania». La opción que plantea Trump es continuar el conflicto y el suministro de armas al régimen de Kiev.

Pasada la euforia de los primeros momentos, la administración Trump enfrenta un momento de repliegue. Las promesas realizadas en campaña se estrellan contra la realidad: no se dan a conocer las listas Epstein, ni los datos secretos del asesinato de JFK, ni del 11-S; la auditoría de Fort Knox lleva camino de quedar en nada, tampoco hay deportaciones masivas y, de hecho, las redadas de inmigrantes han disminuido. Ya no habla Trump de retirar tropas de Oriente Medio. La guerra de aranceles, «hoy te castigo, mañana te perdono», corre peligro de volverse contra su propio Gobierno…

El gabinete de Trump está desesperado porque sus propuestas no se pueden implementar como él desearía. Hay una serie de mecanismos que ralentizan sus decisiones. El alto el fuego ..

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Europa, los fondos de inversión de Estados Unidos y el negocio de reconstruir Ucrania

El último viernes de febrero, víspera de carnaval, el Presidente ucraniano recibió ante el mundo una serie de lecciones políticas que todavía estamos tratando de entender. Fueron un poco carnavalescas, atendiendo a la fecha. El rasgo más abrumador tuvo que ver con la teatralidad. ¿Hubo alguna vez una puesta en la escena internacional que confirmara la idea de Guy Debord expuesta en un libro de 1967? Ese año el autor francés publicó La sociedad del espectáculo. Todo cambió desde entonces, pero su anticipación se volvió cada vez más actual.

Donald Trump se hizo conocido en su país con un asqueroso show televisivo donde la gracia consistía en pedirle a gente que hiciera tal o cual trabajo para luego despedirla. Volodimir Zelensky tuvo mucho éxito con sus comedias difundidas en la televisión de Ucrania contra los políticos y la corrupción. Ambas puntas argumentales, o telegénicas, se encontraron aquel viernes en el Salón Oval. De pronto, dos narrativas tan anodinas como reaccionarias tomaron un curso destructivo de impacto planetario. Todas las pantallas del mundo las difundían.

Estás despedido

El show televisivo de Trump era un ejercicio sádico donde siempre se humillaba a alguien y se lo expulsaba de un empleo. No intentó otra estrategia con Zelensky en la Casa Blanca. Lo echó. La prensa hizo énfasis en la brutalidad del jefe y de su Vicepresidente, el niño resentido J. D. Vance.

Trump en el reality The Apprentice, que condujo hasta 2015.

Pero esa visión pasó por alto la torpe iniciativa del debilitadísimo Presidente ucraniano. Entró a la reunión pidiendo garantías de seguridad a cambio de recursos naturales. Trump y Vance no terminaban de creer que un miserable dependiente de sus dólares y sus pertrechos les pretendiera imponer condiciones que arriesgaban un choque militar directo entre las dos potencias que cuentan, Estados Unidos y Rusia. Lo demás importa muy poco, por cierto. Los habitantes de la Casa Blanca, aparentemente, ya tenían un principio de acuerdo con Putin. Así que lo ridiculizaron en público. Zelensky no tiene vuelta atrás. Trump quiere enaltecer a su país de nuevo, pero no es tonto.

El destino del Presidente-comediante ucraniano refleja bien la cultura política occidental. Su país, según todo lo indica, ha quedado en ruinas y no es fácil imaginar las fuerzas que ayudarán a revitalizarlo. El desastre ucraniano, del que nadie en la prensa occidental hace comentario alguno, es múltiple. Los jóvenes se fueron, los que marcharon al frente están heridos, muertos, mutilados o enloquecidos, las infraestructuras fueron liquidadas, las ciudades son inhabitables en la mitad de la geografía nacional. El FMI estaba al acecho antes de la guerra y sigue allí. La clase dirigente, en el caso de que pueda seguirse hablando de algo así, es pura corrupción.

Mientras tanto, Europa quiere seguir con la guerra. Hace bien. En la medida en que Ucrania siga siendo un país, Europa tendrá que aportar a su reconstrucción. Pero cuando termine en ruinas, simplemente lo podría comprar. El negocio está en la radicalización del desastre. Europa, cuna de cultura, es, como otras veces, generador de barbarie.

Un tema de fondo consiste en determinar quién se quedará con Ucrania. Quizá no sea Europa, que está en muy mala posición puesto que se enfrenta a Rusia y, para retomar la expresión de Trump en el Salón Oval, no tiene cartas. Son los fondos de inversión de Estados Unidos los que harán su agosto. Se están apropiando de Ucrania. Ambicionan una de las praderas fértiles que alimentan al mundo y también las centrales nucleares de la época soviética. Desean controlar a Kiev. Quieren todo, como en todos lados. Lo de costumbre.

Los empleados

Es curioso que la independencia europea, ante la brutalidad de Trump, descanse en el nuevo político prominente de Alemania y seguro canciller, Friedrich Merz, que ha hecho algunas declaraciones desafiantes. Lo cual no quita que Estados Unidos tenga amplias bases militares en su país y localice armas nucleares que puede utilizar como quiera.

Pero hay algo peor. Cuando Angela Merkel marginó la carrera política de Merz, este se consagró al dinero en el fondo de inversión estadounidense BlackRock. No le fue mal. Será interesante saber si le sigue yendo bien en su nueva posición ejecutiva. Junto con Macron, es el segundo (¿ex?) banquero en el poder. Francia y Alemania son los principales países de la Unión Europea. En resumen: Europa está dirigida por banqueros al servicio de los capitales de Estados Unidos.

Ucrania, imaginada por la OTAN como una avanzada militar contra Rusia, quizá sirva ahora –que fue derrotada– como negocio. La reconstrucción es una veta interesante. Las tierras raras, que el prepotente Zelensky pensó que serían irresistibles en la Casa Blanca, siguen siendo un objeto de deseo. El tema es que sus fuentes están –y no sólo ahora– bajo control ruso. Lo que queda de Ucrania sigue siendo una de las praderas fértiles del mundo, como el llamado cinturón de Estados Unidos y l..

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¿Salvará el rearme a la Unión Europea?

“La UE se ha convertido en la correa de transmisión de la OTAN, cuando no en la rueda de repuesto, respecto a la totalidad de los asuntos esenciales, empezando por el gasto militar y el suministro de armas”

Marco d’Eramo. 2025

Es tan viejo como nuestro mundo: buscar un saludable y bien plantado enemigo para unir al pueblo e identificar el enemigo interno. Ambos asuntos están conectados y forman parte de nuestra experiencia histórica. Rusia da la talla como antagonista de lujo. Nuestro imaginario está colonizado por representaciones de un oscuro mal que viene del Este: asiáticos, rusos, soviéticos y, desde hace años, Putin. Una Unión Europea en crisis desde que Alemania impuso las políticas de austeridad, agravada -sí, agravada- por el conflicto ucraniano. El enemigo interno fue identificado desde el principio: los que se opusieron a la subordinación de la UE a los intereses estratégicos de los EEUU; los que denunciaron las políticas dirigidas y organizadas por la OTAN para aislar, asediar y presionar al país euroasiático; los que defendieron la necesidad de una salida negociada al conflicto político y militar. Con una rapidez inusitada, se impuso un discurso único que devino en disciplinario, estableciéndose un concurso en los medios para ver quien insultaba más y quien identificaba con mayor precisión a los agentes de Putin.

Con la victoria de Trump todo parece haber cambiado.; sin embargo, hay que tener cuidado con este Presidente -nos lo enseño en su anterior mandato-, la distancia entre lo mucho que dice (y rectifica) y lo que realmente hace puede ser muy grande, a veces enorme. Lo fundamental, no equivocarse en el diagnóstico. De ganar Kamala Harris -dada la dramática situación del frente militar ucraniano- tendría que haber elegido entre la escalada militar o negociar la paz. No había posiciones intermedias. La diferencia sustancial entre Trump y la candidata del Partido Demócrata es que aquel no estaba por la escalada y esta sí. Dicho de otro modo, muchos sabíamos que una de las decisiones cruciales que se dilucidaban en estas elecciones era la continuidad, ampliada y multiplicada, de la guerra en Europa. Los dirigentes y los gobernantes de la UE también lo sabían y por eso apostaron por la señora Harris.

«Nuestros gobiernos han pasado de defender la derrota sí o sí de Rusia a ponerse detrás del odiado Presidente norteamericano y exigir una tregua sin condiciones»

Una de las criticas favoritas contra los y las políticas populistas es aquello de “pretender resolver problemas complejos con respuestas simples, con discursos emotivos y sin rigor”. Lo paradójico es que, cuando nuestros sesudos tertulianos y escribidores pretenden analizar las decisiones políticas de sus adversarios o enemigos, sustituyen los argumentos con descalificaciones e insultos varios, difunden, sin apenas parpadear, los guiones temáticos producidos por las terminales gubernamentales o reproducen una y mil veces las insidias de los aparatos encargados de la lucha contra la desinformación en su fatigosa tarea de ocultar la verdad. Lo que viene a decir, aquí y ahora, Trump es claro: la escalada militar en Ucrania lleva directamente a la tercera guerra mundial; no queda otra que “imponer por la fuerza”, por la fuerza de los EEUU, una salida negociada al conflicto político-militar. Hay que estar atentos. La “narrativa” es ya distinta; ahora nuestros gobiernos han pasado, en apenas unos días, de oponerse a cualquier negociación con Putin, de defender la derrota sí o sí de Rusia (¿Qué habrá pasado con su arsenal nuclear?) a ponerse detrás del odiado Presidente norteamericano y exigir una tregua sin condiciones.

Las cosas han cambiado mucho en estos tres años de guerra en Ucrania. El genocidio del pueblo palestino y la entera situación de Asia Occidental clarifica el sentido y la orientación de esta “gran transición” geopolítica que estamos viviendo y que se acelera por momentos. Digámoslo sin rodeos: lo que se está produciendo es una gigantesca redistribución del poder a escala planetaria; es decir, lo que se está redefiniendo es el papel de las grandes potencias y sus relaciones, la posición del Sur del mundo en el nuevo orden internacional en gestación, la reforma sustancial de las instituciones internacionales y las nuevas funciones de las Naciones Unidas y el derecho internacional. Bien, digan lo que digan las instituciones de la Unión Europea y de los gobiernos que la componen, su papel en esta “gran transición”, en esta mutación histórica-mundial es secundario, aliado subalterno de un bloque de poder organizado y dirigido por los EEUU. La UE hará, a final, lo que Donald Trump decida. Más allá de las protestas, de los lamentos, de las añoranzas de la espléndida etapa de Biden. Su única posibilidad es crear un escenario que obligue al Presidente norteamericano a cambiar de opinión; en eso andan, de la mano del gobierno británico con la complicidad suicida de Zelensky.

Cumbre de Londres.

Nuestros gobernantes siguen haciendo ..

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Persecución, derechos humanos y dobles estándares

Tras pasar casi dos años y medio en una cárcel de máxima seguridad y mientras mis derechos siguen siendo vulnerados en la Unión Europea, tomo la palabra.

Ante todo, quiero agradecer el esfuerzo de tantas y tantas personas que se han volcado en la defensa de mis derechos básicos, aquellos que son inherentes a toda persona, empezando por la presunción de inocencia. A quienes habéis alzado la voz por mí, sin conocerme en su mayoría, sin entrar a valorar si soy culpable o inocente, pero sí reconociéndome como sujeto de derechos, a vosotras y vosotros, gentes de Sevilla, Madrid, Valencia, Valladolid, Galicia, La Rioja, Catalunya y, sobre todo, Euskadi: ESKERRIK ASKO, GRACIAS, GRÀCIES, GRAZAS.

Desde que recuperé la libertad, he sido objeto de un intento de linchamiento mediático. Se han difundido una enorme cantidad de mentiras e imprecisiones sobre mí, mi vida y el caso de espionaje abierto en mi contra en Polonia. No me cabe duda de que todo esto es una provocación destinada a asustarme, a blanquear a los servicios secretos de los países de la OTAN y a encubrir sus flagrantes violaciones de derechos humanos. Pero, sobre todo, buscaban provocarme.

Tal vez no todos sepan que, tras el intercambio, soy la única persona de todas las que fuimos liberadas cuyo caso no ha sido cerrado. El expresidente Biden firmó amnistías para los presos que salieron de sus cárceles, y varios países europeos encontraron fórmulas legales para liberar y exonerar a los suyos. Rusia hizo lo mismo. Solo en mi caso sigue existiendo un proceso zombi. Hacen todo lo posible para mantenerme lejos.

¿Por qué querrían hacer algo así? ¿Porque represento un peligro para la seguridad nacional de Polonia? Por supuesto que no. Simplemente, buscan mantenerme alejado como una voz crítica que conoce demasiado bien sus métodos. Alguien que también ha visto de primera mano cómo operan, en realidad, las democracias “pro-derechos humanos” en el espacio postsoviético: cómo provocan conflictos, suministran armas y, ante todo, acusan a los demás de cometer sus propios pecados.

Buscan mantenerme alejado como una voz crítica que conoce demasiado bien sus métodos. Alguien que también ha visto cómo provocan conflictos, suministran armas y, ante todo, acusan a los demás de cometer sus propios pecados

Siempre me he manifestado en contra de su proyecto de uniformización de los pueblos, de su intento de estandarizarnos y despojarnos de nuestra identidad. Programas como USAID y otros similares han trabajado arduamente en ello. Lo he denunciado y, por eso, he sido señalado. Ahora que sale a la luz la realidad de esas organizaciones, muchos se sorprenden. Pero cuando yo lo advertía, me tachaban de conspiranoico.

Solo para recordar: Polonia me tuvo durante dos años y medio en el módulo de aislamiento. Sufrí registros diarios, tanto personales como en mi celda. Me sometieron a un trato denigrante, obligándome a desnudarme y hacer sentadillas. Solo podía salir una hora al día para pasear por un cubículo de 3,5 por 6,5 metros. Mi celda tenía una ventana que no se abría, lo que provocaba una ventilación deficiente y la formación de humedades y hongos en las paredes. Además, la ventana era opaca, impidiéndome ver el exterior. Os invito a pasar 23 horas diarias en esas condiciones, solo por experimentar. No es muy agradable.

El contacto con mis familiares, especialmente con mis hijos menores de edad, era por carta. Fiscalía me negó las llamadas telefónicas o por vídeo, ya que en sus palabras ¡yo podría transmitir a mis hijos información secreta en código y así influir en el caso! Por el mismo motivo todo mi correo era censurado. Muchas cartas no me llegaron nunca. Otras, las que sí lo hicieron, eran traducidas primero, leídas en fiscalía y servicios secretos y solo tras eso llegaban a mis manos. De esta manera lo normal es que una carta me llegara al cabo de 2-3 meses tras ser echada al buzón. Es decir que para comunicarme con mis hijos carta-respuesta necesitaba unos 4-6 meses.

Pedí varias veces hablar con el psicólogo, pero esas charlas eran bastante deprimentes. En una me retó a probar a suicidarme si estaba mal

Perdí 20 kilos en los primeros meses en prisión antes de empezar a recibir ayuda. El menú gratuito era absolutamente insuficiente. Dos terceras partes de las calorías que consumía en prisión las obtenía de la compra que podía hacer de una lista muy limitada de productos. Sin esa ayuda proporcionada por mi familia, amigos y gente a la que no le era indiferente, hubiera pasado hambre y mi salud se hubiera resentido aún más. La salud psicológica tampoco ayudaban a cuidarla. Pedí varias veces hablar con el psicólogo, pero esas charlas eran bastante deprimentes. Así, en una me retó a probar a suicidarme si estaba mal, ya que en sus palabras textuales “no es tan sencillo como parece”. Eso sí, me ofrecieron pastillas, como los llamaban los “psicotrópicos”, para estar más tranquilo y no molestar con mis quejas. Me negué a tomar esas pastillas.

Por cierto, sigo tratá..

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