Había una vez…


(audio disponible al final del artículo)
¡CALLESE!… Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, militante de derecha, herederos de la Falange Franquista manifestó… “España me debe una, hemos sacado a Pablo Iglesias de la Moncloa” En mi mundo político suena así: “Camila Flores declara jubilosa, que al fin la democracia suspendió a Hugo Gutiérrez de la legislatura” La España de García Lorca, de Anguita, rasguña, patalea y se agarran a los aromas de república. Luchan por continuar como Lister Forján, Dolores Ibárruri, Miguel Hernández…

Pero no basta con creer, el hacer política no puede ser un “mono porfiao”, es más bien una consecuencia colectiva de análisis y conversaciones, de compromisos y de sentido común… Y sobre todo de acción colectiva, de unidad de acción. Ese sentido común, esa unidad de acción, ha sido para mí una cicatriz, una condena perpetua, que me amarra las manos, el pelo chuzo y no puedo tensar la honda. La memoria corta y larga de la historia, nos cuenta que el riquerio por su ser y estructura se aproxima a un precipicio inevitable y se amarra desesperado a sus privilegios que les da existencia…
Para vivir utiliza la guerra, las matanzas, el terror, la infamia, todo entreverado en ideas, movimientos que constituyen y expresan en su existir un insulto, un escupo al planeta entero. La segunda guerra mundial, por un larguero, grita hedionda una expresión infame de poder… El Holocausto. Esas ideas que se asoman en los tropezones cuestan abajo del capital, confunden no solamente al humanismo consciente, sino también a ignorantes desclasados haciendo suyas banderas criminales.

El asalto al Capitolio es un breviario que jamás hay que olvidar. La utilización de la rebeldía joven en Hong Kong y el bombardeo último en Siria se incrustarán en la memoria. Lo maldito de estas ideas de superioridad y supremacías sangrientas, alimentan estados emocionales, de envidias y desclasadas que pueden devenir en acciones criminales… Ahí tienen de botón a la hermosa Venezuela, Brasil, Bolivia, Ecuador, Chile. Por el derrumbe de sueños pilastreros, se asoman como callampas los neofascistas renovados, que logran gracias a la soberbia tuerta, sentarse en los parlamentos del mundo.
La vida en el siglo XIX, siglo XX, siglo XXI, el día de todos los días, con sus dolencias y alegrías, sus conquistas, sus asomares tienen que ver con el vivir de hoy y con lo de mañana. Esto significa una responsabilidad enorme. Siglo XIX, tiempo de guerras y de expansión colonialista. Francia con Napoleón se transformaba en una potencia que enloquecía.

Tan enloquecía, que, en mi paisito, colonia de España, su aristocracia monárquica, apoyo la guerra de Independencia, solamente porque no querían estar bajo el dominio francés; ya que su rey Fernando VII estaba en manos de Napoleón. Al final, Fernando VII salió vendiendo España por treinta monedas de oro…Si Napoleón no hubiese sido desterrado, andaríamos hablando a lo Edith Piaf. Este siglo XIX, fue un demonio infame, el más bestial de los riquerios para el continente africano, para Asia. Fue tiempo de colonizar, que significa matar al oriundo, no a todos, necesitamos la fuerza de trabajo… La revolución Industrial fueron los cepos para los de abajo, para los que no se ven…Fueron los tiempos de abandono de la tierra para irse a la ciudad y tener pan. Tanta muerte que no alcanzo a morir… No escuchan ustedes, los gritos del despojo en el África Occidental… Ahora vienen nadando o en globos de alquitrán…Ghana, Costa de Marfil, Togo, Gambia, Senegal, Benín, Liberia. La vida de una mujer costaba un trozo de canela… Por el otro lado del árbol desnutrido era ultrajada Eritrea, Etiopia, Somalia, Uganda, Ruanda, Kenia, Tanzania, Mozambique. Y al Sur, Sudáfrica, el terrón de Mandela en manos de Holanda. Los santos civilizadores…: Holanda, Alemania, Inglaterra, Francia, Italia Portugal, España. En el siglo XX, los poderosos comenzaron por distintas razones, a dejar los territorios ocupados, sus colonias a su libre albedrio. Que enseñaron, que dejaron…Algún “renacimiento” … Dejaron la destreza para matar, para violar, para engañar, para mirarse entre ellos, con envidia y puñales escondidos, desconfiados. Fue lo que aprendieron. Los ingleses son maestros en el manipular.

Ametrallaron en África un Imperio oriundo, igualito que los españoles hicieron con los Incas. ¿Dónde está la infancia? ¿Niños soldados? Baden Powell…Militar Ingles, galardonado en todo el mundo por su aporte a la templanza y formación de la niñez…El metió a los cabros chicos a ser de sapos en las guerras colonialistas.
Hasta yo anduve con pañuelo y nudo turco. ¿Leyeron el “Pequeño vigía Lombardo” De Amicis ? Al Igual que el explorador Ingles, otro siguió para Asia; para la foto, le llamaban Laurens de Arabia… Maestro en la conspiración y espionaje, enemisto a “camello limpio” a los turcos contra los árabes… El Imperio Otomano les hacía sombra en el futuro saqueo del petróleo. En el siglo XX, comienzan a aparecer por las crisis económicas, ideas no extrañas, pero su composición diferente, muy diferente.
Su base social, de fuerza, fue el pueblo. Se pusieron de moda letanía de desfiles, con bombo, corneta, platillo y yatagán… Se exigía justicia y pan…Se apuntaba a los culpables…Los judíos, los comunistas, los homosexuales, los gitanos, negros o a cualquiera que caía mal. El capital, al igual que el piojo es ciego y mudo, inhumano, para despistar trajo la muerte.

Mussolini, Hitler, Pinochet, Videla…y hartos más. Cabe la pregunta… ¿Estará la banca internacional, el capitalismo llegando otra vez al precipicio de su propia autoría? Esta interrogante nos llama a revisar calendarios pegajosos dolientes, pero también de empuje y de esperanzas, humanista. Los dos grandes conflictos mundiales de muerte han sido provocados para ordenar el capital. Para cambiar el orden de las cosas y de la tierra. “Este pa ti, este pa mí, este pa mí, este también pa mí…

” La primera guerra mundial dejo sin vida a más de 20 millones de habitantes, al mismo tiempo que en la Rusia Zarista, los revolucionarios Bolcheviques se tomaban el poder y abandonaban la guerra imperialista. En la segunda guerra mundial fue el nazismo alemán quien trato de salvar, mal intencionado, la decadencia del sistema capitalista. Fue tiempo de deshonra…La vida humana, la del trabajador, por la cuestión nacionalista, un obrero valía un pucho. Se comprobó la eficacia mortal de la fusión del átomo: Hiroshima y Yamasaki Tenemos que entender, que la Fuerza Propia se mide observando la relación real, entre colectivo y el hacer cotidiano de la sociedad.
Si esta interpretación es correcta, y nos sentimos fuertes, la correlación de fuerza en la forma y en la acción, será favorable a los principios de “la lucha de clases”. Los pactos, convenios, compromisos se arroparán a esos principios. Por eso es elemental no jugar con la esperanza del pueblo. Esa esperanza es científica, dialéctica, se transforma…pero siempre, teniendo al pueblo como piñón de bicicleta. El populismo tiene la osadía de hacer público el pollo arvejado, sin tener el pollo.

Por aquí afuera, estemos en geografía ajena, alquilada, solidaria, generosa y tenemos las mismas confrontaciones de clases … El tener agua caliente, techo, zapatos, abrigo, auto, no esconde la lucha de clases, al contrario, gracias al desarrollo del conocimiento del hacedor de cosas, se intensifican. Por lo distante de la tierra, del mar, nos duele Siria. ¡¡Nos duele Siria Carajo!! Veo un Damasco destruido como una calavera con cuencas rotas… Yo recuerdo al Compañero yugoslavo que nos facilitaba su local…Nosotros, el exilio antifascista, realizaba allí, sus actividades solidarias por el Chile torturado… Yo recuerdo a esos vecinos de suburbios, hermanos de trincheras, yo veo en mis sueños al esloveno, al serbio, al croata, al Montenegro…Los veo y no los puedo tocar, encontrarlos. Se acuerdan de Mesopotamia…El matrimonio del Éufrates con el Tigris… En humanidades nos imaginábamos Babilonia… Rosas y Buganvilla colgando al sol.
Bagdad, ciudad de Aladino, de misterios y de aromas cilantrinos. Todo Iraq, Siria, todo Irán…Hogares en Damasco, en Teherán, en Bagdad, en Trípoli, en Beirut…Todo ello está en nosotros. ! Roto ! Hoy, la Unión Europea, Inglaterra, Australia, Estados Unidos, desde los tiempos asquerosos de colonias, de pueblos sometidos, engañados, organizan la muerte jugando a buscar escombros… Se acuerdan de Palestina, la que jugaba en las orillas del mediterráneo, cerca de Jerusalén…Yo mantengo los aromas de Arafat, en Estocolmo lo cuidamos harto… Hoy, Palestina, rebelde, iracunda, espera arrinconada en Gaza, como gorrión en arma, el sentido común de la humanidad. Que escondes Siria, serán tus puertas estratégicas que no dejan pasar al impío. Creo que eres camino y hogar para el árabe musulmán, para el árabe cristiano, para el cristiano judío… Las Águilas imperiales se enfrentan con tu libertad de arena enfurecida…

Hoy, 19 de marzo me entero qué allá en el norte de mi paisito, allá donde nace el cobre, en las comunas de Iquique, de Alto Hospicio, la aristocracia empresarial, le saca nuevamente el bozal a su bestia ciega, el fascismo. El riquerio está viviendo un terror desconocido…y para nosotros muy familiar. No tendrán tiempo de enterrar sus privilegios, menos sus crímenes. Hay tanta muerte que no alcanzo a morir…No escuchan ustedes África Occidental…Ghana, Costa de Marfil, Togo, Gambia, Senegal, Benín, Liberia. La vida de una mujer costaba un trozo de canela… En mi paisito de agua y nieve, de puentes y de granito revisan las normas, leyes que han permitido financiar a las organizaciones terroristas que operan en el mundo entero.Todavía incomoda las Torres Gemelas…
No ven la Torre de Babel… Sin embargo, leal y al igual que la Unión Europea sigue reconociendo a Juan Guaidó como presidente de Venezuela y lo invitan en forma digital al Parlamento Sueco para que hable de democracia, de soberanía. Se que no puede ser…pero lo pienso igual: Invitar a “La Cumbre de los Pueblos” a Herzbola, a Hamas, a Polisario, a las FARC, al ELN, al Frente Patriótico Manuel Rodríguez, para que nos cuenten que piensan de la democracia, de la soberanía de los pueblos. Un hombre bueno, José Martí cantaba…

“Triste cosa es no tener amigos, Pero más triste es no tener enemigos. Quien enemigos no tenga, es señal de que no tiene ni talento que haga sombra. Ni bienes que se le codicien. Ni carácter que impresione, Ni valor temido, Ni honra de la que se murmure, Ni ninguna cosa que se le envidie.” Aquí me quedo, pero antes necesito leer algo de otro hombre… Ustedes dirán si es bueno… A mí me duele. “Yo quisiera que la gente pobre sea tan rica como nosotros, es justo que ellos sean tan felices como nosotros; cuando cruzas en el camino con una persona pobre y le das algo de dinero, estás actuando con justicia y debes dar gracias a Dios, porque Él ha hecho que la gente pobre sea pobre y la rica, rica.” Sir Baden Powel rogaba…:

Alejandro Fischer Alquinta.


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