Pan de Huevo

2018.03.26
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(audio disponible al final del artículo) ¿Cómo anclaron ustedes a este país de agua?, no lo sé; yo llegue con guitarra, medio perejil y con “cara e bala”; andaba ansioso sin saber por que…
Llegue y viví en el hogar de una familia que amo, me ayudaron, lograron que la guitarra rota sonara otra vez.
Anduve cachuo de todo, alumbraba mi caminar Radio Moscú y su programa “Escucha Chile”…
No era un aprendiz, era un veterano de la ausencia.
Mi creencia en este país solidario mantenia la misma estrutura Organica aprendida en los desiertos y salitreras, en la vida de su clase obrera, en las luchas politicas de los trabajadores chilenos.
Un saludo de agradecimiento a aquellos compañeros que la levantaron en terrenos alquilados con la forma y gracia de nuestra cultura y memoria politica.
Las necesidades eran enormes , se hizo de todo para cumplir nuestra tarea logistica… fue tanto el empeño que la empanada llego a ser parte de la Mesa Escandinava.
El pebre, la cazuela e chancho con chuchoca, el canto, la poesía, el teatro, los medios de difusión nuestras, eran, son vivencias simbioticas para los suecos en general, era una solidaridad entendida, que de paso, nos sacaba de la soledad, oscuridad y frio de un invierno largo…
Para nosotros, la aceituna de la empanada o del pastel de choclo era un “miguelito”, un vaso de leche, el trámite de un abogado.
Yo venia respaldado por todo los cerros y arenas, por ventanales oscuros, rejas, payasas, soledad y dolor; aulas y mitines, mi aire de bala y clase, de intelectual imberbe , indignado, no sirvieron para nada; las normas de Organización Leninista, impedían que se fabricaran gratuitamente más gaseosas…. No era fácil entrar al partido… te lo tenias que ganar y “si llegas sin que te llamen”, no era una recomendación muy acertada.
Los caminos han sido recontra espinuos, seguirán siéndolo, la vigilancia revolucionaria es necesaria, esencial, cuando se tiene por una dinámica necesaria y dialéctica de abrir la puerta; si no eres cuidadoso, vigilante, te puedes ir a los infiernos con el alma vendida o destrozada.
La verdad en el hacer politica es algo parecido a la “clase”…y la clase es un puma incrustado al interior de tu cuerpo, en tu intelecto…es una mariposa misteriosa que cosquillea, que ama las manos que hacen las cosas, las manos de tus hermanos, entiende la unidad…se necesita tiemp para entenderla, sentirla, estar enamorado de ella.
Ha sido muy difícil, complicado tener y mantener la casa de Víctor Jara en Estocolmo, Suecia.
“Todavía me llora la maldicion, la cobardia”
Tengo el privilegio, el orgullo de tener hijos, dos de ellos me los robe chiquititos. Los cincos forjaron sus propios hogares con sus hijos adentro.
Una de mis hija, la mayor, vive en Chile, es otra historia, otras vivencias, la amo, y me va a doler siempre el tiempo bruto que tuvimos y que tenemos; desgraciadamente, todavia ayudamos a construir…
Ha sido para ellos desafios que supieron enfrentar, con todos sus conflictos personales, en patota… pudieron salir adelante….
“Y es un salir de todos los dias”.
Los cuatro que están a mi alcance, completaron sus estudios, superiores, Universitarios, técnicos, administrativos… Todos aprovecharon el sistema, y estudiaron, terminaron, lloraron pero tienen su carton, Llave sin candado, para integrarse a una sociedad demandante y ciega…
Acostumbramos a juntarnos una o más veces al mes.
Es una invasión de alegria tener a 22/23 personas en 56 mts cuadrados.
Es maravilloso, me contenta, me enorgullece…
Yo no hablo mucho, yo cocino, sirvo y escucho… Hablan de sus planes, de los niños, de la escuela, de sus proyectos… pelan, copuchean, se ríen de sí mismos y de medio mundo…
Los cuatros son salvajemente explotados.
Alguien comenta su trabajo… el ambiente cambia, se pone indefinido, herido, una atmosfera indefinida nos aplasta… Y eso que estoy jubilado.
“Anoche llegue a las diez a la casa”, dice una, “yo me hice pichi, no pude colgar la llamada, era un cliente importante” dice otra, “te casaste con tu trabajo”, “sino trabajo no tiengo oportunidad de vacaciones… Es mi trabajo”discuten otras..
Esa practica de trabajo que escucho, crea un círculo oscuro, individual y enfermo…
Las necesidades reales y las inventadas, la presión social y laboral, te va modelando por dentro y por fuera en otra persona, la globalización enfarda, acumula… Son 14/ 18 horas diarias de trabajo.
El trabajo de tres o más trabajadores lo hace, lleno de risa, uno solo…
El ambiente se ponía rebelde y buscaban culpables…
Ahí asomo yo con mi explotación del hombre por el hombre, con la lucha de clases, de la necesidad de sindicalizarse y ser parte activa de él, de la unidad de los trabajadores, de la solidaridad con el sindicato portuario, de lo que pasa en Peru, Venezuela, Ecuador, de la responsabilidad social, cívica, de clase…
El neoliberalismo es un crimen.
Me miran muy raro, huelen el vaso de agua que tenía al frente…Las más chica, la más explotada y la que mas cuestiona, me miro con pena sonriente y me dijo…”Yaaaa papá”
Cuando yo llegue a Suecia, trabaje en lo que no era necesario hablar… es decir, lavando platos y suelos, levantado muros, incrustando azulejos, cantando… paso el tiempo, estudie y aprendí algo del idioma y comencé a trabajar en un Jardin Infantil… Ahí ocurrió el primer milagro, no tengo idea como los niños, el personal, los padres, me entendían…
Parecía Tarzán Argentino.
Parecía Huemul en cumpleaños de Alce.
El ambiente laboral era macanudo… tres/cuatro niños por personal, tres/cinco personales por sección… cuatro secciones…… Un paraíso.
Esto que voy a contar, sucedió hace más de 40 años atrás. quedan aun los olores… y por esos olores, quiero confesar una verdad que me dejo mexicano con sombrero y todo, apoyado en adobes que dividían la tierra y el hombre.
Mi Compañera estamos juntos, casados casi mas de 40 años juntos, apunta sus ojos, me mira y dispara sin piedad…:
“Mira guatón, me dijo, déjate de molestar a las niñas, es otra generación, ya no llegas…
“Yo te conocí cuando necesitaban un vicario para un personal que estaba muy seguido con licencia medica a cada rato… no se sabía cuándo regresaba al trabajo; llegaba y se iba… Por esos tiempos la licencia medica daba derecho a un 100 % de sueldo…
Claro, el perla enfermo, andaba en cuestiones de su partido…
Llegaste una vez de vuelta, un mes estuviste y te fuiste de nuevo, decidieron dejarme igual, “por i acaso”, el enfermo podría tener recaía…
En ese tiempo las cosas comenzaron a cambiar, el gobierno empezo a ahorrar y las instituciones también… Se podía tener 3/4 niños por personal, se subieron a 6/7 niños.
Quedo la crema, alegatos por aquí y por allá, tú tirabas fuegos y consignas, era una explotación, se pisoteaban los derechos del niño…
El sueco te salia clarito… Entusiasmaste a medio mundo, nos diste “un fusil y una bandera”.
Al otro día, nadie iría a trabajar, todos enfermos… estamos hablando de 15/16 profesores parvularios…más de 50 padres que tuvieron que quedarse en casa sin poder ir a trabajar.
El inspector escolar llamaba por telefono como loco… Todos sabían por qué, pero nadie decía nada.
Y ahora que, gritaban las conferencias telefónicas… Sigamos enfermos decías tú, se trataba de unidad, de demostrar que no pueden pasarnos a llevar…
El sueco, su mentalidad es diferente:… Yo voy mañana a trabajar, dijo una, yo también dijo la otra… Pediremos una reunión y diremos el porqué del descontento…
Llego ese mañana y a ti, se te olvido el sueco.
Retaron a medio mundo, hablaron contigo y Así termino la huelga…
No hablaste en la reunión, ni con otros jardines tampoco, muy pocos se enteraron de la revolución en tu jardin infantil…”
Lo que canto mi compañera fue cierto, se me chupo el habla, no tenía argumento para lo venidero.
Ahora, un personal tiene a 16/17 niños, hablan como 100 dialectos y un niño de 7 años te dice que va a cohabitar con tu mama…
Dios mío de los coloraos, se me había olvidado esa parte de mi vida…
Mis hijos se rieron; “Viejo, aquí no se puede”.
“En casa del herrero, cuchillo y palo ” golpeaba mi intelecto, mi ser.
Todos mis hijos, mis nietos, son miembros de la Organización Cultural Víctor Jara” y lo saben, tienen 30/40 años y entienden mis caminos, pero no pueden seguir mis caminares, cada uno tiene sus propios caminos, Yo tengo mi “pan de huevo”

Alejandro Fischer Alquinta.

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