Carta p’a Chile

2017.06.19
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(audio disponible al final del comentario) Harto tiempo que no te escribo, la última fue, pidiéndote perdón, por lo de las Rocas de Santo Domingo…
Salimos enojados…
Yo me vine jirafa y tú te quedaste en desden.
Ese “tú te quedaste” me almorrono veinte años, me engrifa veinteitres…
Crees que te las sabes todas y no es así…
Dos veces he deseado verte, recuerdo el desden y no voy ná.
No he podido estar en tus brazos, besarte y tú como que “gueno ya”…
Dios mío, como te extraño, tu geografía, tus escondrijos, tus senos plurivegetales,
tus curvas extrañas, tus tatuajes, tus colores, tu humedad violenta atrevida, salvaje, ciega.
Uno quiere creer que tú y yo, aun somos los mismos…
En las Rocas, en atardecida, cogíamos guijarros oscuros y los lanzábamos a tu mar celoso que me miraba furioso, levantaba lejano, adentro sus alas de agua… cuando llegaban a arena te dejabas acariciar… el mar se inclinaba ante ti, se aplastaba a tus pies… se diluían en tus dedos, subían por tu piel mentirosa, agria, seductora, diferente.
Te acuerdas, me llevaste a Valparaíso para enseñarme la magia de un volatín perenne… sabias que lo amaría, sabias que lo encontraría igualito a ti…insólito, calmo, maldito, enano, gigante, un dipárate, infamia, hambre, sopaipaillas con palta y te con canela, la jota, puertas negras, pan de huevo… lo sabias…
Mujeres hermosas en la playa, yo no estaba tan “guaton”, quería impresionar tus ojos, tu intelecto, tus raices… me acerque a tu mar, calcule su furia de una patada, suavemente me acerque a ti, sonreías rodeada de sal y agua… cuando las olas llegaron a mi pantorilla, escuche carcajadas de gaviotas, quise volver a la playa, tenía que volver… niñitos de cinco seis años jugaban a mi lado, no sé cómo lo hiciste, el agua llegaba un poco más arriba de mis tobillos…. en una milésima de segundo, una fuerza brutal me levanto, me tiro de guata, de espalda, me arrastro, me paro, yo manoteando… cuando pude arrancar de tu engendro, me había dejado “rajuñado”, sin dignidad, lleno de arena y a “poto pelao”
En otro día, empaquetado de “cochayuyo”, seguimos hablando… te hablaba, te preguntaba cosas, la gente me miraba piadosa; tu indiferente, llena de ojos y manos, de gente, de voces y canto… fue muy difícil ese momento para mí, me importaba lo que pudiese de mí, pensar la gente; ahora, me importa un carajo, hablo solo cuando quiero, tengo más amigos como el Eustaquio, tengo pajaritos en mi cabeza, me cantan todo el santo día, tengo un tren viajando por dentro, tengo andenes y ramales que desembocan en mis pulmones…
Hablábamos de tu gente, gente que también es mía… los cabros se ven más grandes y las mujeres siguen hermosas…
Ellas te representan.
Hoy, se te nota la puntita de un desarrollo… una punta que no tiene solamente olor a futre, se huelen otros aromas…. ya no eres solamente conocido, por ser la tierra del asesino ladrón, de huestes que roban, que siguen robando, engañan, violan y matan niños…
Hoy tienes un pueblo que merece ser respetado y admirado, un pueblo solidario, simple, valiente, trabajador… y te lo agradezco… pero son parecidos a ti…:
No se sabe que va a pasar contigo al otro día…
No me contestes.
Esa vez, nos fuimos pal norte… norte que tiene su historia, su sangre y su árbol, sus ríos, sus cerros, …cerros que en un parpadeo desaparecen y no te veo, para donde te fuiste jugo de floripondio, donde dejaste el rio, los damascos; que hago en esta soledad de arena, arena a granel, repartida, libre…
Aquí no hay misterios… Aquí esta el rosario, la hoz y el martillo… y hay que sacar claveles…
Por qué te estrujaron de esta manera?… pareciera que un tornero se hubiera vuelto loco… nada es parecido…
El pintor que pinto tus cerros fue un niño desesperado, reclamando con sus bracitos el pecho de su madre.
Te acuerdas cuando yo era niño?
Yo no; de algunas cosas, si, pero son rafajas de arena, como las de Alto Auspicio bajando para Iquique… Me acuerdo en foto del mapuche Galvarino, no tenía idea que tenias en tus alturas, gente nueva antigua… otras lenguas aymara, quechua… que estaban los diaguitas, los changos, los atacameños…
Que hiciste con esa gente?…
Que tiene que ver contigo Humberston, Chañarcillo.
Porque no te quedaste callado y esperaste el despertar del indio, así como lo haces ahora con el Litio… Asomarse en tiempos de padre y madre… tienes hijos, no son tus invasores…
Yo tengo al fondo de la memoria, el tren nortino, Pueblo Hundido, eso era lindo… Inca de Oro… anden de guerreros de la piedra, de socavones, de termitas… son gente que tenían, tienen tus olores.
Yo no sé quién traiciono a quien… lo único que sé, es que tu lo sabias… y te quedaste buscando asiento para contemplar matanza…no hiciste ningun terremoto, maremoto, lluvia cantaro…nada, eso tambien esta en los enojos en las Rocas…
Yo siempre he creído que soy de cerros, del macizo andino, del mar…nací como a 1.800 mt. sobre el nivel del mar…saltaba de cerro en cerro, eran mis andamios para oler el hogar del burro… Yo quería ser “pirquinero”.
Sin ti, ya viejo, me fui pal norte, a potrerillos, buscaba pedacitos míos, memorias; no quedaba nada, se las habían llevado los obreros en cesantía…
Y al igual que en el mundo entero, esconden la explotación, la soledad, los milagros del hombre y de su ingeniería y sacan como conejos la contaminación , sin reconocer que son el costo de la explotación bestial de tu carne, sin sentir jamás la sangre derramada de la piedra… la cuestión es sacar la mayor riqueza en el menor tiempo posible… emparejar los costos gigantes, a costa de la libreta social del pueblo.
Insulto criminal a la soberanía de tu gente.
Sabes lo que sucede cuando sacudes tus caderas de agua y tierra… miles son los damnificados, los muertos… una rosa desperto en el valle de la luna, sus pétalos se convirtieron en lágrimas de piedra hirviendo.
Crees tu que esta bien; te atreves a mover la cabeza en un desaire y quedan 300 sin casa…
Yo sé que la dialéctica del movimiento esta en todo… pero, espérate un poquito, no te muevas, no saltes… necesitamos tiempo para estar a la altura de tu fuerza brutal…espérate, así no quedaran cadáveres repartidos por tu cuerpo…
CÓRTALA…
Conozco en mi piel, algo de tu geografía…
Desde Puerto Williams, descansando en Maria Elena…
A proposito de Puerto Williams, terminaste con los nazis en Valdivia,…que sabes del espiritu de los Onas en la Patagonia, sabes algo de los 1.400 obreros asesinados para no pagarles el sueldo, que sabes de José Menendez, el exterminador de los Onas de la Patagonia…
Sabias del diputado, ahora en los palos blancos, Enrique Campos Menendez, nieto de Josécito, premio nacional de literatura, como escritor eximio, fue el autor de los Bandos militares del 73….
En tus grietas, en tu tierra hay miles de huesos que dieron origen y sustentan a los poderosos actuales….que verguenza.
Perdon…me fui por otro mental…
Se dé tus monstruos de piedra y fuego, que parecen empujarte o aplastarte, cuando en realidad te sostienen y te enamoran con ríos, arboles y pájaros, con arcilla, con gente diferente, igual, viviendo de tus aguas, viviendo los secretos de tus cerros transversales.
Sabes, tú eres otra cosa, es imposible amarte parejo.
Los invasores te enseñaron a servir, a entretener lo extranjero… los invasores aparte de genocidios apuraron los cuadernos de la historia… y borraron con fuego y plomo nuestra propia historia…
Esos malditos invasores permitieron con sus crímenes que yo exista, y te escriba, te ame, te extrañe…
! Que raro es vivir !
Tú sabes de estos tiempos…tú mereces que te guie la gente que te siembra, que sube y baja por tu cerro, por alturas cubiertas de nieve, de barro y fuego, que se cuelga por helechos, tú mereces estudiantes que cuiden tu futuro, que sepan tus orígenes, que cuiden tu suelo tu mar… que sepan escucharte… que sepan leer un rio, un árbol, un gorrión…
Estoy metido en un “forro”…
El embrollo mío es que soy comunista, con carnet y herramientas para atestiguarlo, soy activista de acuerdo a lo que me queda… pago mis cotizaciones, respeto y admiro mi célula…
Mi creencia, no ha tenido tiempo de formar un Allende, un Fidel, un Chavez… vamos a inventar un tiempo para ello… mientras tanto, creemos en Alejandro Guillier, creemos que seguirá los caminos de la Compañera presidenta, seguirá con las reformas y resolveremos en patota, todas las contradicciones que este enfrentamiento provoque.
Y además creo que saldrá vencedor… pero no soy un mago… y te juro, los trenes que llevo adentro me tienen complicado… los rieles, los ramales, los andenes se están acabando… y quiero verte justa, contenta.
!! Yo no creo en brujos, pero que los hay, los hay !!
Quiero gritar igualito como lo hice con el compañero Allende…
! Me ayudas !
Alejandro Fischer Alquinta.

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