Calle Conferencia: A 41 Años Del Horror

Conferencia
Share Button

Equipo ES. Santiago. En mayo de 1976, la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) dirigió una operación contra el Comité Central del Partido Comunista (PC), conocida como “caso Calle Conferencia”, en la que fueron detenidos varios de sus miembros en el inmueble ubicado en calle Conferencia N° 1587, en Santiago.

El lugar fue ocupado por agentes que llevaron a cabo una acción conocida como “ratonera”, donde esperaban, disimulando absoluta normalidad, a las personas que ingresaban al domicilio para luego trasladarlas a los centros de reclusión.

Fue así como Mario Zamorano Donoso, Onofre Muñoz Poutays, Uldarico Donaire Cortez, Jaime Donato Avendaño y Elisa del Carmen Escobar Cepeda; fueron secuestrados y posteriormente llevados hasta Villa Grimaldi, desde donde fueron hechos desaparecer.

Días después, en similares condiciones, fueron detenidos otros miembros del PC: Fernando Lara Rojas, Lenin Díaz Silva, Marcelo Concha Bascuñán, Víctor Manuel Díaz, Eliana Espinoza Fernández y César Cerda Cuevas. Todos estos hombres y mujeres se encuentran en calidad de detenidos desaparecidos hasta la actualidad.

Las víctimas

Mario Zamorano Donoso, estaba casado, tenía 45 años a la fecha de su detención. Obrero marroquinero, miembro del Comité Central de su partido.

Jorge Muñoz Poutays, casado, dos hijos, tenía 35 años al momento de ser detenido. Ingeniero Civil de profesión. Miembro del Comité Central de su partido.

Uldarico Donaire Cortés, 51 años, casado, obrero gráfico, también miembro del Comité Central del PC.

Jaime Donato Avendaño, casado, 41 años, mecánico eléctrico, dirigente nacional del Partido Comunista.

Elisa Escobar Cepeda, soltera, 42 años, dirigente del  Partido Comunista.

Víctor Díaz López, 56 años, casado tres hijos, Subsecretario General del Partido Comunista.

Tras investigaciones se supo que a varias y varios de ellos les inyectaron cianuro, les aplicaron gas sarín, quemaron las yemas de sus dedos y rostros con sopletes provocando mutilaciones que impidieran su identificación. Fueron llevados al centro de detención de Villa Grimaldi y algunos, después, al siniestro Cuartel de Simón Bolívar. Fueron torturados y asesinados, y luego hechos desaparecer. Se usó el método de amarrarlos a rieles de tren y lanzarlos al mar desde helicópteros del Ejército para ocultar para siempre sus cuerpos.

Fuente: ElSiglo.cl

Share Button